lunes 14 nov 2022
Un amigo despide a otro

Para Marciano Cantero: "Después de septiembre"

La siguiente es la carta de Mario Araniti, amigo íntimo de Marciano Cantero, que cuenta su momento ante la partida del músico.

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24 de septiembre de 2022 - 12:00

Mario Araniti fue uno de los mejores amigos que tuvo Horacio Marciano Cantero en su vida. Araniti es músico -además de ser un destacado abogado- y compartió miles de momentos durante muchísimos años de su vida con el cantante de Los Enanitos Verdes.

A pocos días de su partida, esta es la carta de despedida de un amigo a otro:

Los dos compartimos que las despedidas y bienvenidas a una nueva presencia, para alguien como vos, deben hacerse desde una canción.

Ambos sabíamos lo que estaba por venir desde aquel lunes, por los análisis informados que había leído mi madre.

La ignorancia y el silencio tienen un valor y, ante lo esperable, sin dar paso a mis fantasmas me propuse infundir otro espíritu a la situación.

Hablaba triunfalista y desde la esperanza porque “ siempre es hoy “.

Y allí estabas con nosotros, e infundías fe anunciando el show de diciembre al que querías llegar en forma.

Por mi parte confiaba que derrotarías el pronóstico y así me mantuve casi ocho días.

Pero una semana después, al final de la operación, la realidad habló. Estábamos a la salida del quirófano. Se acercaron los médicos y supimos leer sus rostros, pero no sirvió contarnos percepciones tristes.

Por eso llegamos sin hablar y con miedo hasta ese miércoles. Fue así que antes de entrar a terapia, nos dijeron que lo evitado podía pasar en cualquier momento.

Y creo que escribo esto mientras regreso a Mendoza con la esperanza de llegar y estar equivocado, que nos sentaremos a charlar con vos y leeremos esta crónica como una historia pos hospitalaria.

Amigo, ese miércoles después de la sentencia médica no tenía que ocurrir. Y lo vivimos como algo que le pasaba a otros demasiado parecidos a nosotros (los mirábamos desde una cápsula).

Cargando la mala noticia íbamos a visitarte y el parte médico quedó sonando cuando nos acercamos atravesando un pasillo silencioso.

Un clima de despedida que todos necesitábamos ignorar.

En apariencia dormías, pero cuando Javier te declaro su amor, que habías celebrado despierto, con palabras, todos esos días, subieron las pulsaciones. Estabas ahí, con nosotros. Y te mantuviste hasta que salimos.

Con el amor herido (no se como expresarme) te acariciamos deseando que se callaran los bits, despertaras y las pantallas anunciaran la cura. Necesitábamos que registraran que todo estaba bien y se volvieran luces de escenario enmarcando tu sonrisa. Yo les volcaba la mirada una y otra vez esperando el milagro.

De pronto, esquive el cable de una sonda; quedamos -vos y yo - cabeza a cabeza secreteando mientras recorría tu frente larga y blanca. Estabas hermoso. Aunque suene torpe amigo, en mi deseo de verte bien, ahí te veías tan lindo peinado y cuidado. Y te acaricié.

Luchabas mientras tus facciones mansas de misión cumplida querían proteger a tu hijo. Que no sufriera más de lo inevitable. En fin. Tu vida es un conjunto de detalles de sensibilidad exquisita.

Fue todo muy fuerte y de amor. Escuchaste los Beatles con nosotros e Instituciones de Sui Generis (que me habías pedido poner durante tu turno de elegir música, unos días antes).

En un instante que la gente del hospital te asistía con dedicado cariño quede en medio de un abrazo de Viviana y Javier que debe reinar en los años que vengan.

Luego hubo que salir.

Caminamos mucho después .

La despedida, por mi viaje, tuvo el efecto de una benevolencia: no presenciar el instante de tu partida (como había pasado con mi papá, vos sabes).

Fue así que Javier me dio la noticia el día después, en un mensaje después de las 20.00 que leí en Buenos Aires.

He llorado mucho estos días, por distintas cuestiones, y algunas que solo vos y yo sabemos.

Pero quería contarte que en el viaje encontré un tema que habríamos escuchado en nuestro próximo almuerzo, donde seguramente ibas a agregar alguna anécdota de las habituales (Jelly fish, Uno, Ray Conniff, Tom Petty y últimamente los XTC).

Nuestra amistad va a seguir adelante con otra presencia. Escucha lo que quiero contarte: La playa estaba hermosa Horacio. Los Green Day sonaron tremendo.

Este tema fue para nosotros. Conseguí ponerte en mi corazón sin llorar desde la tristeza, anunciando las sonrisas de tu recuerdo en presente que deben prevalecer cuando pase septiembre.

La letra parece hecha para estos días de nuestra amistad: “y el verano vino y se fue/ El inocente nunca puede durar/ Despiértame cuando acabe Septiembre”

“Aquí viene la lluvia otra vez/ Cayendo de las estrellas/Empapado en mi dolor de nuevo / Convirtiéndonos en lo que somos: mientras mi memoria descansa/Pero nunca olvida lo que perdí/ Despiértame cuando acabe Septiembre”

No te perdimos Horacio. Derrotaste el diagnóstico como lo hace un ángel. Tu estrella sigue aquí. Daremos vuelta la pagina de la melancolía para celebrar tu luz, y solo nos permitiremos los llantos de alegría después de septiembre. Después de septiembre.

Green Day - Wake Me Up When September Ends [Official Music Video]

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