Tras una llave de semifinal que quedará en el recuerdo del fútbol internacional, Inter de Milán se clasificó esta tarde a la final, del mayor evento futbolístico por equipos del planeta - la Liga de Campeones de la UEFA - al derrotar en tiempo extra a Barcelona Fútbol Club por 4 a 3 (3 a 3 en los ´90).
Memorable clasificación del Inter de Milán a la final de la Champions League
En un enorme partido Inter de Milán superó en tiempo extra a Barcelona Fútbol Club 4 a 3 y consiguió el boleto a la final de la Liga de Campeones de la UEFA.
El primer tiempo estuvo a la altura de dos grandes equipos, con estilos diferentes. Un dueño de casa que, a diferencia de lo ocurrido en Barcelona, controló bien a Lamine Yamal y apostó a los ataques directos, con una presión rápida. A los 20 minutos, luego de algunos avisos, el neerlandés Dumfries dejó solo a Lautaro Martínez para el 1-0. Merecido, pese a que luego se vino la lógica reacción del Barsa.
Dominio de balón ante un Inter que esperó en su propio campo y sufrió con algunas aproximaciones. Lógicamente, el buen pie de los catalanes (con Pedri y Dani Olmo como abanderados, poco del brasileño Raphinha) llevó cierto peligro. Pero antes del final de ese primer tiempo, Inter volvió a pegar. Otra rápida respuesta, con Martínez como protagonista. Mano a mano con Cubarsí, pareció en primera instancia que el defensor visitante había ganado lícitamente. Sin embargo, el VAR avisó al árbitro principal de un posible toque -pie con pie- antes de la intercepción de la pelota. Se sancionó penal y el siempre certero Calhanoglu lo cambió por gol para el 2-0.
Inter no pudo sostener todo lo bueno que había hecho y Barcelona creció exponencialmente. Eric García encontró el descuento antes de los 10' y, en medio de un aluvión absoluto, Dani Olmo encontró el 2-2 en el primer cuarto de hora del ST.
Justo, porque la visita halló su mejor futbol con asociaciones, la proyección de sus laterales y un Lamine Yamal, entre otros, que se volvió un dolor de cabeza. Los italianos, sin Lautaro Martínez en los últimos 20, aguantaron como pudieron, sin el control de la pelota (apostando a jugar largo con el grandote Thuram)y padeciendo cada iniciativa adversaria. A falta de tres minutos, Raphinha, que hasta ese momento había sido de lo más flojito del Barsa, apareció en el momento justo. Gran habilitación de un enorme Pedri y perfecta definición del brasileño para el 3-2 de locos. Delirio total. Y justo por el desarrollo global.
Pero... No fue decisivo, porque Acerbi, yendo a buscar la heroica, consiguió su propósito: anticipó al uruguayo Araujo y clavó el increíble 3-3 para forzar el alargue. Sí, idéntico marcador al partido de ida. Y una serie tan apasionante como cambiante.
Con la lluvia, los cambios y las piernas cansadas de muchos, el alargue se jugó como se pudo. Ya sin tanta lógica, con corazón y empuje. El que mostró una vez más esa pequeña cuota extra, sin ánimo de desmerecer a Barcelona, fue Inter. La peleó -una vez más- el francés Thuram, Taremi la aguantó en el área chica a los 98' y Frattesi definió para el 4-3 que terminaría siendo definitorio.