La FIFA protagoniza uno de los mayores focos de polémica del Mundial 2026 tras dejar en suspenso la suspensión de Folarin Balogun, expulsado en el partido ante Bosnia y Herzegovina. Gracias a esa resolución, el delantero estadounidense podrá estar presente en el duelo de octavos de final frente a Bélgica, una decisión que abrió un fuerte debate.
Escándalo en el Mundial 2026: la polémica decisión de FIFA que desató la furia de Bélgica
La FIFA hizo una movida con un jugador de la Selección de Estados Unidos y se armó la gresca en el duro Mundial 2026. Mirá qué pasó.
Por qué FIFA habilitó a Balogun para jugar ante Bélgica
El atacante del Mónaco había recibido una tarjeta roja directa por un planchazo sobre Tarik Muharemovi y, en principio, debía cumplir una fecha de suspensión.
Sin embargo, el Comité Disciplinario de la FIFA aplicó el artículo 27 del Código Disciplinario, que permite dejar en suspenso el cumplimiento de la sanción durante un período de prueba de un año. Si el futbolista reincide en una falta similar, deberá cumplir la fecha pendiente además de la nueva sanción.
Bélgica explotó por la decisión y Trump salió a festejar
La resolución no tardó en generar repercusiones. Desde Bélgica manifestaron su malestar por una medida considerada excepcional, mientras que el entrenador Mauricio Pochettino recuperó a uno de los goleadores de Estados Unidos, autor de tres tantos en cuatro partidos.
La controversia escaló aún más cuando Donald Trump celebró públicamente la decisión con un mensaje en sus redes sociales en el que agradeció a la FIFA por "hacer lo correcto". La publicación fue replicada por la cuenta oficial de la Casa Blanca.
El antecedente de Cristiano Ronaldo que volvió al debate
La decisión recordó un antecedente ocurrido en 2025, cuando Cristiano Ronaldo recibió tres fechas de suspensión con Portugal, aunque dos de ellas quedaron en suspenso bajo el mismo artículo del reglamento.
Pese a ese caso, la resolución sobre Balogun volvió a instalar el debate sobre los criterios disciplinarios de la FIFA, especialmente por tratarse de un partido de eliminación directa del Mundial 2026, donde el margen de error es mínimo y cualquier decisión puede cambiar el rumbo del torneo.