Con orden, paciencia y eficacia, el Club Sportivo Independiente Rivadavia del "loco" Alfredo Berti volvió a demostrar por qué atraviesa un presente sólido en el Torneo Apertura. La victoria 1 a 0 como visitante ante Estudiantes de Río Cuarto no solo lo dejó en la cima de la tabla, sino que reafirmó una identidad clara.
Alfredo Berti explicó el triunfo de la Lepra líder en Río Cuarto y habló de "madurez"
El DT del Club Sportivo Independiente Rivadavia, Alfredo Berti, analizó la victoria azul ante Estudiantes. Repasá lo que dijo.
Tras el encuentro, el entrenador Alfredo Berti analizó un partido que exigió máxima concentración y justificó un triunfo trabajado, ante un rival necesitado y en un contexto complejo.
Un partido táctico, cerrado y de mucha paciencia para la Lepra
“Fue un encuentro muy complicado, había que tener paciencia, estar bien parados, bien ordenados y aprovechar las oportunidades que seguro íbamos a tener”, explicó Berti, remarcando la importancia del planteo defensivo y la lectura del juego.
El DT destacó que ambos equipos apostaron por esquemas conservadores y disputaron un encuentro muy táctico y friccionado, con gran lucha en el mediocampo y poco margen para el error: “Fue un duelo donde hubo tres centrales marcando a dos atacantes en los dos equipos, con mucha tarea en el mediocampo y por las bandas”.
La Lepra supo esperar y golpear en el momento justo
Berti también subrayó el contexto adverso y la dificultad del rival, que venía urgido por resultados: “Sabíamos la necesidad que tenía Estudiantes, que el fútbol de Argentina es muy parejo y que cualquiera le puede ganar a cualquiera”.
En ese escenario, el DT valoró la inteligencia del equipo para sostener el plan y encontrar el quiebre del partido: “Pudimos ganarle, tuvimos tranquilidad y golpeamos en los momentos justos”.
Control del juego y jerarquía para cerrar el triunfo
El entrenador del Azul del Parque explicó que Independiente Rivadavia fue creciendo con el correr de los minutos, especialmente en el segundo tiempo: “En el segundo tiempo tuvimos el control del juego hasta que convertimos, tuvimos la posesión de la pelota y tratamos de ser eficaces”.
Incluso se refirió al ingreso de un nombre pesado del rival y cómo su equipo respondió: “Entró Wanchope Ábila, un jugador de jerarquía y oficio, y la verdad que lo controlamos bien en la zona defensiva”.
Con serenidad, orden y una idea clara, Independiente Rivadavia sigue sumando argumentos para sostener su liderazgo. Berti lo dejó en claro: esto recién empieza, pero el equipo muestra carácter, convicción y una identidad que ilusiona.