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Agustina Medina, orgullo mendocino con Las Murciélagas: de superar barreras al bicampeonato mundial

La Selección de fútbol para ciegos de Argentina metió un nuevo título. Te invitamos a leer las vivencias de la mendocina Agustina Medina.

Por Martín Sebastián Colucci

La Selección de fútbol para ciegos de Argentina, conocida como Las Murciélagas, volvió a hacer historia al consagrarse bicampeona del mundo en India tras vencer 2-0 a Inglaterra en la final. Una campaña perfecta, sin goles en contra, que ratifica el lugar de Argentina como potencia global en el deporte adaptado.

En ese logro sobresale la figura de la mendocina Agustina Medina, autora del gol decisivo ante Brasil en semifinales y única representante de la provincia en el plantel. Pero más allá de la medalla dorada, su historia de vida refleja superación, esfuerzo y un camino marcado por la familia, la independencia y el amor por el deporte.

“Vale el doble ser bicampeonas”, avisó la mendocina

Con emoción, Medina expresó: “Para mí, ser bicampeona del mundo es un gran orgullo. Si bien en el primer torneo también nos llevamos la dorada, yo sabía que teníamos un largo camino hasta este nuevo mundial, sabía que me quedaba mucho por crecer y mejorar. Haberlo logrado una vez más, sabiendo que muchas selecciones nos conocían y que éramos el rival a vencer, vale el doble”, sostuvo.

La jugadora fue decisiva en la semifinal ante Brasil: “Nosotras vivimos el partido contra Brasil como un partido más. Tratamos de no prestar atención a los colores, teníamos que mantener la calma. Fue un partido muy duro físicamente, muy tenso y con muchas faltas. En lo personal, el entretiempo fue clave para calmar las ideas. Cuando llegó el gol fue un alivio para todas y un premio personal al esfuerzo. Es un orgullo haber contribuido de tal forma al equipo, sabiendo lo difícil que fue para todas, señaló.

Agustina Medina (2)

El apoyo de la familia y los primeros pasos para la mendocina

Medina resaltó el rol de sus padres: “Considero que fui una privilegiada. Mis padres nunca tomaron mi condición como un impedimento para vivir como cualquier otra persona y me impulsaron a afrontar cualquier adversidad de tal forma”, dijo.

Además, la protagonista recordó los primeros entrenamientos: “Mi familia siempre fue un pilar importante. Mi mamá me acompañó por primera vez a un entrenamiento, pero también fue la que me impulsó a independizarme. En el segundo entrenamiento ya tenía que ir sola. Además, fue clara en mis responsabilidades, no solo deportivas sino también académicas, consolidando mi idea sobre el verdadero espíritu deportivo: la responsabilidad, la entrega y el amor por lo que uno hace”, señaló.

Del goalball al fútbol ciego: el orgullo mendocino y su rol clave en la cancha

Antes de dedicarse al fútbol, Agustina practicaba goalball, otro deporte adaptado: “Yo antes hacía goalball, que es otro deporte para personas con discapacidad visual. Luego me invitaron a un equipo de fútbol ciego que estaba empezando y ahí conocí un mundo totalmente distinto. El trabajo en equipo entre personas sin y con discapacidad visual, el correr en un espacio seguro y el poder crecer como persona me hicieron sentir que este era verdaderamente mi lugar”, precisó.

Agustina también destacó lo que significa representar a su provincia: “No hay muchos deportistas mendocinos en los deportes adaptados, muchos incluso pasan desapercibidos. Para mí tiene gran valor ser la única mendocina. El deporte adaptado es un campo no explotado en la provincia, pero con mucho potencial”.

En lo deportivo, se refirió a su posición: “Como una jugadora cuyo lugar habitual es en el medio campo, es un honor poder decir que nos vamos con el arco en 0. En el fútbol ciego es muy importante la comunicación entre compañeras, la arquera y el DT. Eso Argentina lo desarrolla y lo emplea muy bien. Para mí, más que una presión, es un gusto poder desempeñar ese papel tan importante”.

Agustina Medina

El valor del grupo y los próximos objetivos para la mendocina

Sobre la unión del plantel, fue contundente: “Lo que más me motivó fue el grupo que consolidamos. Las Murciélagas no solo son una selección, son una familia que se apoya y se acompaña en todo momento. Nos esforzamos y trabajamos arduamente en todos los aspectos. No somos perfectas, como cualquier familia, pero estamos todas enfocadas en nuestros objetivos”.

Pensando en lo que viene, adelantó: “Mi próximo objetivo es la Copa América en Brasil. Sabemos que las jugadoras locales van a trabajar mucho para llegar en mejores condiciones, pero nosotras no nos vamos a quedar atrás”.

Un mensaje de vida

Finalmente, Medina dejó una reflexión: “Diría que aunque a veces parezca todo perdido, que el esfuerzo no rinde frutos y que al de al lado le va mejor, todo en la vida tiene su tiempo, su momento de ser. El que trabaja con paciencia y constancia, va a ver grandes logros, concluyó.

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