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"Otra Vos" (Andina Gian)

¿Reaccionar como podés o responder como queres?

En la vida diaria, todos nos enfrentamos a situaciones que nos generan emociones intensas o nos sacan de nuestro centro.

Por Andrea Gianella

Es fin de año y estamos todos un poco estresados y ansiosos. Siendo así es más esperable estar reactivos frente a los estímulos del entorno. Es ahí cuando nuestros patrones y respuestas automáticas aparecen. La buena noticia es que hay otra forma de estar en el mundo. Podemos responder como queremos hacerlo. Eligiendo esa respuesta. ¿Podremos?

Ser menos reactivos: un camino hacia respuestas más conscientes

En la vida diaria, todos nos enfrentamos a situaciones que nos generan emociones intensas o nos sacan de nuestro centro. Las circunstancias externas, los comentarios de otras personas, los imprevistos o incluso nuestras propias expectativas pueden activar respuestas rápidas y automáticas. Es lo que comúnmente conocemos como reactividad. Sin embargo, lo que no siempre percibimos es que, aunque la reactividad es una respuesta natural del ser humano, tenemos el poder de elegir cómo responder ante los desafíos de la vida. En lugar de ser simples víctimas de nuestros impulsos, podemos optar por respuestas más conscientes que nos ayuden a manejar nuestras emociones y mejorar nuestras relaciones interpersonales.

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¿Qué significa ser reactivo?

La reactividad es el resultado de un mecanismo de defensa ancestral del ser humano. En términos simples, ser reactivo implica responder a una situación de manera impulsiva, sin tomar un momento para reflexionar sobre la situación o las consecuencias de nuestras palabras o acciones. Las respuestas reactivas suelen estar impulsadas por emociones intensas, como el enojo, el miedo, la frustración o la ansiedad, que nublan nuestro juicio y nos llevan a actuar sin pensar.

Este tipo de respuestas rápidas no solo afectan nuestras relaciones, sino que también impactan nuestra paz interior y nuestro bienestar. Si estamos constantemente reaccionando de forma automática a los estímulos del entorno, no solo perdemos el control de nuestras emociones, sino que también dejamos de vivir de manera auténtica, guiados por nuestros valores y deseos profundos.

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La opción de ser conscientes: el poder de elegir

Si bien la reactividad es una respuesta natural, siempre tenemos la capacidad de elegir una respuesta más consciente. Ser consciente significa detenernos, tomarnos un momento para reflexionar sobre lo que sentimos y lo que está sucediendo a nuestro alrededor antes de responder. Implica ser plenamente conscientes de nuestras emociones, pensamientos y la situación en su totalidad, en lugar de reaccionar de manera impulsiva.

Este enfoque de conciencia no implica suprimir nuestras emociones ni ignorar lo que sentimos. En cambio, consiste en dar espacio a esas emociones, observarlas sin juicio y luego decidir la mejor manera de responder. Al tomar este enfoque más consciente, no solo mejoramos nuestras interacciones con los demás, sino que también cultivamos un mayor sentido de paz interior.

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¿Cómo hacemos esto?

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Si bien es más deseable elegir a consciencia nuestra respuesta, muchas veces reaccionamos como podemos y como nos sale en el momento. Está bien permitirse algo de reactividad de vez en cuando. Y hay que decirlo, hay personas que al detonarnos merecen un poquito nuestra reacción, ¿no?

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