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Actividad física

¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Actividad Física el 6 de abril?

Este 6 de abril se conmemora el Día de la Actividad Física en todo el mundo. Descubrí el origen de la fecha y los beneficios del ejercicio para la salud.

Por Sitio Andino Sociedad

Cada 6 de abril se conmemora el Día Mundial de la Actividad Física, una fecha que busca promover hábitos saludables y concientizar sobre la importancia del ejercicio en la vida cotidiana. La jornada invita a incorporar el movimiento como parte esencial del bienestar físico y mental, con impacto directo en la calidad de vida.

6 de abril: origen y significado del Día Mundial de la Actividad Física

El origen de esta efeméride se remonta a 2002, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsó la iniciativa para fomentar la actividad física en la población. Años más tarde, en 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la misma fecha como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, destacando el rol del deporte en la promoción de los derechos humanos, la inclusión social y el desarrollo sostenible.

Juegos Olímpicos - Atenas 1896

Atenas en 1896: marcó un antes y después en el certamen.

La elección del 6 de abril no es casual, sino que conmemora la inauguración de los primeros Juegos Olímpicos modernos, celebrados en Atenas en 1896. De este modo, la fecha adquiere un significado simbólico al vincular la actividad física con valores como la superación, la convivencia, la amistad y la paz entre los pueblos.

El ejercicio es vida: por qué hacer actividad física

Más allá de su valor simbólico, la actividad física es clave para la salud integral. Practicar ejercicio de manera regular ayuda a controlar el peso corporal, mejora la circulación y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Además, fortalece músculos y huesos, y contribuye a un mejor funcionamiento general del organismo.

En el plano emocional, el ejercicio también cumple un rol fundamental. Favorece la liberación de endorfinas, lo que mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y la ansiedad, y fortalece la autoestima. Incluso puede contribuir a mejorar la calidad del sueño y aumentar los niveles de energía para afrontar las actividades diarias.

Por otro lado, mantenerse activo no implica necesariamente realizar entrenamientos intensos, sino con pequeñas acciones cotidianas, como caminar, usar escaleras o realizar actividades recreativas, pueden marcar la diferencia. La clave está en la constancia y en encontrar una práctica que resulte placentera.

Fuente: OMS y Mayo Clinic.

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