En las últimas horas, un relato breve pero conciso se viralizó en Twitter: una joven de 21 años denunció haber consumido en un conocido boliche de Mendoza una bebida con una sustancia que le provocó mareos, vómitos y pérdida de la consciencia. A su comentario se sumaron el de otras mujeres que señalaron haber vivido una experiencia de características muy similares durante esa misma noche del pasado viernes 28 de abril. Sergio Saracco, del Departamento de Toxicología de la provincia analizó el caso y brindó recomendaciones para prevenir este tipo de episodios desagradables y peligrosos.
- Sitio Andino >
- Sociedad >
Mendoza: el crudo relato de una joven que asegura haber sido drogada en un boliche
En diálogo con Sitio Andino, la joven contó que ese viernes fue con sus amigas a un conocido boliche en el cual “me drogaron y, gracias a Dios, llegué sana y salva a mi casa. Entramos por lista free y también nos habían agregado una lista de tragos gratis que fueron los que retiramos por la barra”, comenzó a relatar Ailén.
“Habrán pasado unos 30 minutos cuando se me acercó un hombre de 25 o 30 años, me agarró del cuello y me preguntó cómo estoy. Le dije que bien y le pedí que me soltara, finalmente se fue. Tomé un poco más de ese trago y les comento a mis amigas que no me gustaba, que estaba muy feo y una de las chicas me dice ‘tiralo’. Desde ese momento, ya no tengo más recuerdos de la noche a no ser por algunos flashes”, agregó.
El relato de la joven continuó de la siguiente manera: “Como no recuerdo lo que sucedió a partir de ese momento, voy a seguir contando lo que me dijeron mis amigas. A eso de las 3 de la madrugada, ellas van al baño y yo me quedo sola y desde allí, el siguiente recuerdo que tengo es estar en la Enfermería pidiendo que llamaran a mis amigas ya que una de ellas tenía mi celular guardado en cartera. Esos llamados se hicieron recién a las 3.50”.
“Entre las 3 y las 3.50 no tengo recuerdos de nada de lo que haya pasado y no estuve con ninguna de mis amigas. Cuando ellas lograron encontrarme, las enfermeras las empezaron a tratar mal, pidiéndoles que me sacaran y que me llevaran rápido a mi casa. Nos sacaron por una puerta de atrás para que nadie nos viera y ahí llamaron a mi familia para que mis papás me esperaran en mi casa”, sumó la joven.
Y agregó: “Me bajaron del auto y empecé a vomitar, estaba totalmente inconsciente, se me iban los ojos para atrás y en medio de esa situación, mis amigas le aclaran a mis papás que no era por el alcohol lo que me estaba pasando, que me habían puesto algo en el trago porque claramente los síntomas que tenían no eran normales”.
Ailén señaló que sentía el cuerpo duro, la mandíbula trabada y las pupilas dilatadas. “Cuando mis papás logran calmarme, me duermo y al otro día cuando me despierto, me había hecho pis en la cama. Mi mamá me vio y se asustó más. Entonces me llevaron al hospital, ya era sábado al mediodía. Una vez en el hospital, me tomaron los datos y la doctora no me podía asegurar que en los análisis de orina y sangre figuraran las drogas, ya habían pasado muchas horas y yo ya había vomitado y había hecho pis”, dijo.
“Y fue así, en los estudios que me realizaron daba todo negativo, ni siquiera figuraba el alcohol que yo había tomado. Igualmente, la doctora me decía que era un cuadro similar a una intoxicación por drogas. Al publicarlo en las rede, el tweet tuvo mucha repercusión y me escribieron personas diciéndome que había comentarios de que se estaban consumiendo tragos con éxtasis adentro del boliche, todos tenían síntomas parecidos a lo que yo había sufrido”, expuso.
“Recibí muchos testimonios que se pueden ver en mi cuenta de Twitter, en donde aparece una chica a la que le ocurrió lo mismo, en el mismo boliche, la misma noche. Además, hay otros relatos que cuentan episodios de ese tipo que habían ocurrido en ese boliche en fines de semanas anteriores. Espero que se haga algo, que esto no quede en la nada y que el boliche se haga cargo, porque estas cosas están ocurriendo adentro y yo no quiero que le pase a ninguna chica más”, finalizó.
Por estas horas, Ailén se encuentra asesorándose con un abogado para conocer qué medidas puede tomar al respecto. Por su parte, desde el boliche tomaron contacto con la joven tras la viralización de lo que vivió el viernes por la noche. “Me dijeron que me iban a buscar en las cámaras de seguridad, me preguntaron cómo estaba vestida y me aseguraron que me mantendrían al tanto pero no supe más nada de ellos”, indicó.
Qué se puede saber a partir del relato de la joven
Sergio Saracco, médico toxicólogo de Mendoza analizó el episodio que relató Ailén. En primer lugar señaló que, actualmente, en los hospitales públicos hay un test que detecta drogas como cocaína y marihuana pero no otras sustancias. “Eso ya debe hacerlo el Cuerpo Médico Forense que tiene la tecnología para hacer la detección de otro tipo de sustancias más complejas”, expuso el jefe del Departamento de Toxicología provincial.
“Por el toxídrome que relató, se puede tratar de drogas estimulantes o depresoras. El alcohol es el más frecuente y el que está más relacionado con este tipo de eventos nocturnos. El otro es el GHB (gamma-hidroxibutirato) que, a veces se pone en los tragos y que genera este cuadro inicialmente desinhibitorio- similar al que produce el alcohol- y después un estado de torpeza, desorientación y para terminar con una amnesia: hay toda una parte que se borra de la memoria, se olvida y queda como fraccionada. Rebobina hacia atrás, incluso antes de tomar contacto con la droga”, detalló el experto.
“Esto sucede en distintas partes del mundo, se llaman drogas de sumisión química y se utilizan con fines de robo o abuso por este efecto inicial de desinhibición que facilita tener acceso a información. Después viene el cuadro de sumisión, se pierde el control de la voluntad y después sigue esta amnesia que hace que no recuerde quién fue, ni cuándo, ni dónde”, apuntó Saracco.
¿Se puede saber si han puesto algo en mi trago?
El profesional, también presidente de la Asociación Toxicológica de Argentina, fue tajante en su respuesta: “No. Estas sustancias pasan desapercibidas porque se requiere poca cantidad. Si hablamos de GHB, uno o dos mililitros son suficientes, viene en forma líquida”.
“Por este motivo, debo estar en alerta: si realmente he tomado poco alcohol o si al primer trago empiezo a tener un efecto en el que me siento débil, perdido, torpe, como si hubiera tomado más cantidad de lo que ingerí, inmediatamente hay que buscar ayuda para no quedar en una situación peligrosa de vulnerabilidad. Las recomendaciones son: estar siempre con gente de confianza para que, en caso de que me suceda algo así, me puedan proteger y buscar ayuda inmediatamente porque puede provocar un desvanecimiento, son muchos riesgos, siempre ver qué, en dónde y, sobre todo, con quién porque si quedo en manos de un desconocido, estoy totalmente expuesto al peligro”, resaltó.