Cada vez más inquilinos optan por contratar un seguro de garantía para alquileres, una herramienta que reemplaza al garante tradicional y ofrece mayor respaldo al propietario. En este marco, el asesor Edgardo Juchniuk explicó cómo funciona este sistema, sus beneficios y por qué representa un avance clave para ambas partes.
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Los seguros de caución, la herramienta que da tranquilidad a inquilinos y propietarios
Las pólizas de caución para alquileres se consolidan como una alternativa más segura, confiable y accesible que el clásico garante propietario.
- ¿Qué son los seguros de garantía de alquiler y por qué están creciendo en el mercado?
EJ: Los seguros de garantía de alquiler son una herramienta que reemplaza al tradicional garante propietario. Hoy se están escuchando mucho porque ofrecen una solución tanto para los locatarios como para los locadores. Sabemos lo difícil que puede ser pedirle a alguien que salga de garante, y más aún conseguirlo.
Con esta modalidad, la aseguradora pasa a ser la garantía del contrato firmado. Está supervisada por la Superintendencia de Seguros de la Nación, por lo que su respaldo es mucho más sólido que el de una persona con un bien inmueble.
- ¿Por qué es una mejor garantía que una propiedad?
EJ: Porque ningún juez va a rematar una casa de 100 millones por una deuda de 2 millones. En cambio, cuando la garantía la da una compañía de seguros, el locador sabe que cobrará. La empresa tiene capitales mínimos asegurados y un control estatal que garantiza solvencia. Es, sin duda, una alternativa más confiable.
- ¿Cómo funciona la póliza de caución?
EJ: Intervienen tres actores: la compañía de seguros, el locatario (tomador de la póliza) y el locador (asegurado). La empresa analiza la situación financiera del inquilino: que tenga ingresos estables, sin antecedentes negativos. Si cumple los requisitos, se emite la póliza por el tiempo que dure el contrato. Y algo muy importante: una vez emitida, no puede ser anulada, aunque el locatario deje de pagarla, porque el beneficiario es el propietario.
-¿Qué sucede si el inquilino deja de pagar?
EJ: El locador hace el reclamo formal y, si no obtiene respuesta, cobra directamente de la compañía de seguros. Luego, la empresa repite contra el locatario, tal como lo haría cualquier garante. Pero el propietario ya no tiene que atravesar conflictos personales ni problemas judiciales. Además, el seguro cubre hasta tres meses de ocupación indebida y el depósito en garantía.
- ¿Cómo se paga este tipo de seguro?
EJ: Generalmente se paga una sola vez por toda la duración del contrato, que suele ser de 24 meses. Algunas compañías permiten financiarlo, otras piden el pago contado. El costo no es alto: muchas veces está por debajo del valor de un mes de alquiler. Por ejemplo, para un contrato de 500.000 pesos, la garantía puede costar ese mismo monto, cubriendo los dos años.
- ¿Es un sistema que ya se usa mucho?
EJ: Se está empezando a usar cada vez más. Como todo cambio, genera resistencia, pero la gente va entendiendo que es una herramienta práctica, segura y accesible. No solo evita conflictos familiares, también soluciona el problema de quienes se mudan por trabajo o no tienen conocidos que puedan salir de garantes.
- ¿Qué deben tener en cuenta los propietarios?
EJ: Que se asesoren siempre con un productor o asesor de seguros. Existen empresas que venden “fianzas”, pero no están respaldadas por capitales aseguradores ni control estatal. En cambio, las compañías de seguros registradas ofrecen todas las garantías legales. El locador es el asegurado, y eso marca la diferencia: su derecho está protegido.
- ¿Desde cuándo existe este sistema?
EJ: Las pólizas de caución existen hace más de seis o siete años, pero antes se usaban más en el ámbito comercial. Hoy, con los ajustes normativos, se adaptaron al mercado residencial, volviéndose más ágiles y confiables. En este caso, se forma un círculo ganar-ganar: el propietario tiene asegurado su cobro y el inquilino evita complicaciones.
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