En el camino del cáncer, la burocracia suele ser tan desgastante como la enfermedad. Ante esto, el COIR inició una transformación liderada por su gerente, Rodolfo Gil, y el director Adolfo Capó. El plan busca "humanizar" la atención mediante la eficiencia operativa, eliminando esperas administrativas para que el paciente y su familia se enfoquen en la recuperación.
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El plan del COIR para humanizar la oncología y acompañar a los pacientes de Mendoza
El COIR trabaja en un programa inédito de "Navegación". El objetivo es que el paciente y su familia no se sientan solos frente a la burocracia.
"Lo que tenemos que tratar es de ser cada vez más eficientes y optimizar los procesos. No nos referimos a bajar costos sin sentido, sino a lograr que nuestros recursos, como los sillones de tratamiento, estén disponibles lo antes posible para que el paciente no tenga esperas largas", explicó Gil en diálogo con Sitio Andino.
COIR: tecnología al servicio del alivio
Uno de los cambios más visibles es la implementación de un sistema de gestión de turnos vía WhatsApp. El impacto fue inmediato: en el último mes, la cantidad de personas que concurrían físicamente a las sedes solo para pedir un turno cayó un 20%.
"El bot ya funciona y da respuestas en menos de dos horas. Estamos trabajando para que en 30 días el paciente pueda autogestionar su turno digitalmente", señaló el gerente del COIR. La idea es que la tecnología se encargue de lo "frío" para que el personal pueda dedicarse exclusivamente a lo humano.
El área de "Navegación": un guía en la tormenta
La gran apuesta de esta gestión es la creación del Área de Navegación, un modelo exitoso en los principales centros oncológicos del mundo que muy pronto llegará a Mendoza.
"El paciente llega con un diagnóstico de cáncer, aturdido, y muchas veces se pierde en procesos burocráticos. El 'navegador' será esa persona entrenada que lo acompañe, le explique los pasos a seguir y le dé contención antes de entrar al consultorio médico", detalló el gerente.
Este acompañamiento no termina en los papeles. A partir de abril, se potenciarán los talleres de soporte integral (nutrición, kinesiología, psicología, estética entre otros) destinados tanto al paciente como a su entorno familiar, entendiendo que el cáncer afecta a todo el núcleo afectivo.
Diagnóstico en tiempo récord: el proyecto de anatomía patológica propia
Mirando hacia el futuro, la gestión ya trabaja en un proyecto estratégico para acortar aún más los tiempos de espera: la centralización de las anatomías patológicas dentro del mismo COIR.
"Es un servicio que hoy no tenemos, pero en el que ya estamos invirtiendo recursos. Es un plan a mediano y largo plazo, pero con el firme objetivo de obtener resultados rápidos", adelantó Gil.
Esta incorporación permitiría que el análisis de las biopsias y estudios genéticos se realice de forma interna, acelerando el inicio de los tratamientos y evitando que el paciente deba gestionar sus muestras en laboratorios externos.
Un modelo autosustentable en Mendoza
Al igual que la Fuesmen, el COIR es una fundación que se rige por el derecho privado, pero con un objetivo público. No recibe subsidios estatales; se financia con la prestación de servicios a obras sociales y la preparación de medicación oncológica para ocho hospitales públicos de la provincia (incluyendo el Notti y el Central).
"Todo lo que se genera se reinvierte en equipamiento y mejora de atención. Somos como una empresa con un fin social: la ganancia no es para un accionista, sino el oxígeno para que el servicio sea cada vez mejor", destacaron las autoridades.
El COIR en números (Balance 2025)
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42.000 consultas anuales en toda la provincia.
15.000 tratamientos de Hospital de Día realizados.
200 preparaciones diarias de drogas oncológicas de alta complejidad en su área de farmacia.
Con sedes en Mendoza Capital, Maipú y Tunuyán (donde asisten a pacientes del Estado del Valle de Uco), el COIR apuesta a que la eficiencia administrativa sea, finalmente, una forma más de cuidar la salud de los mendocinos.