En Mendoza, cada 20 de marzo se celebra el Día de la Prevención Sísmica en conmemoración al mayor terremoto de la historia ocurrido en la provincia. En 1861, el movimiento telúrico devastó la capital y causó la muerte de alrededor de 5.000 personas.
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Día de la Prevención Sísmica: cuáles son los desafíos pendientes en Mendoza
Este 20 de Marzo, la provincia de Mendoza concientiza sobre la importancia de la prevención de sismos. ¿Qué se debe tener en cuenta en el hogar?
En diálogo con Sitio Andino, el profesor, licenciado y doctor Daniel Grilli contó cómo se vivió aquel momento y detalló cuáles son los desafíos pendientes en la actualidad.
Prevención Sísmica en Mendoza: qué hay que tener en cuenta y desafíos pendientes
Mendoza fue erigida sobre una zona de elevada peligrosidad sísmica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el norte provincial se ubica en una zona 4 con “muy elevada” peligrosidad; mientras que la región central es considerada zona 2 (moderada) y 3 (elevada). En el sur de Malargüe hay una peligrosidad “reducida”.
Esto convierte al territorio cuyano en un espacio con un registro de múltiples movimientos sísmicos. Por ello, en escuelas y espacios laborales se ha realizado al menos un simulacro para saber qué hacer antes, durante y después de un temblor o terremoto. Sin embargo, Grilli precisa que aún hay cosas en las que debemos trabajar.
“Tenemos un temblor, nos asustamos, salimos corriendo y hacemos todo lo contrario que hay que hacer. Luego, nos acordamos de los elementos o las prácticas que hemos hecho”, comienza. En este sentido, puntualizó que a nivel escolar “sí se hacen las prácticas y se llevan a cabo todas las tareas de prevención y preparación” para un evento sísmico, pero esto no se refleja en algunos hogares.
“La prevención es una tarea en conjunto tanto de las instituciones públicas y privadas, como una preocupación que debe ser importante en la familia”.
Para remarcar su punto, Grilli se remitió a un dicho histórico de los romanos: “Dónde ha temblado, va a volver a temblar”. Así, subrayó la importancia de "tomar conciencia de que vivimos en una zona sísmica y que las construcciones, además, tienen que tener un cierto parámetro. Lamentablemente, por ahí nos toca de improviso, por supuesto, pero es necesario estar preparado, tener la mochila como corresponde y una especie de protocolo a fin de poder enfrentar una situación como esta”.
Asimismo, el académico indicó que algunos de los desafíos pendientes de la provincia en materia sísmica son, desde lo institucional, "insistir en que las prácticas se hagan con asiduidad" y, en el ámbito escolar, "proveer los elementos y herramientas necesarias porque hay cosas que uno en la casa las puede hacer, pero a nivel institucional habría que hacer un chequeo, preparación o equipamiento de los edificios".
Cómo se vivió el terremoto de 1861 en Mendoza, uno de los más devastadores
La efeméride de este 20 de Marzo tiene por objetivo rememorar lo ocurrido en el año 1861, cuando un impresionante movimiento telúrico devastó la ciudad. En primera instancia, este hecho fue posible debido a que el centro de Mendoza está situado sobre la falla que une desde Potrerillo al cerro La Cal.
"Hay terremotos que han marcado la historia sísmica, por ejemplo, el de 1927 fue realmente dramático porque hay fotografías de la época donde se alcanzan a ver los edificios quebrados en cruz, o sea en los dos movimientos. Esa falla pasa por debajo de la calle Belgrano, es decir, la provincia está sobre un terreno que va a seguir moviéndose”, comienza el académico que ejerce en la UNCuyo.
Y continúa: "El terremoto de 1861 tuvo unas consecuencias durísimas. ¿Por qué? porque fue a la noche y fue justo la época de Semana Santa, por lo que los templos estaban con mucha gente. El sistema de iluminación de esa época era a vela, entonces cuando se produjeron las roturas de los techos, se desató un incendio voraz".
De acuerdo con Grilli, aquella vez Mendoza sufrió un momento “terrible”: “Primero ocurrió el movimiento sísmico, las construcciones que cayeron, luego los incendios, y el Canal Tajamar -el zanjón que que yace debajo de la avenida San Martín- se desbordaba”. A esta serie de eventos desafortunados, se sumaron los robos sobre las ruinas.
“Fue un infierno para Mendoza. La cantidad de fallecidos por [el terremoto de 1861] fue bastante importante, se estima en un 70% de la población”.
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Cómo actuar antes, durante y después de un sismo
Entre algunas de las recomendaciones sobre cómo actuar antes del sismo, se detalla:
- Elaborar el Plan de Acción Familiar.
- Identificar las áreas de seguridad internas y externas del domicilio, oficina o lugar de trabajo. Estas pueden ser: debajo de un escritorio, debajo del marco de una puerta, siempre y cuando arriba haya una biga y no vidrios o sea una construcción liviana.
- Despejar balcones y techos de objetos que puedan caerse como macetas u liberar los pasillos y salidas de emergencia.
- Marcar un área segura para ir en la evacuación. Debe estar al aire libre, lejos de cables, carteles, etc. que puedan caer sobre las personas. No seleccionar calles.
Durante el sismo:
- Conservar la calma y evitar el pánico.
- Ejecutar el Plan de Acción Familiar previsto sin distracción.
- Resguardarse en zonas seguras (debajo de vigas y columnas). Alejarse de objetos que pueden caerse.
- Adoptar posición lateral de seguridad, sobre el costado derecho del cuerpo y con ambas manos en los costados de la cabeza (posición fetal).
- No apurarse a salir, el sismo dura solo unos segundos.
- Si es posible cerrar llaves de gas, cortar la luz.
- No usar fósforos ni encendedores.
- Protegerse en el lugar indicado previamente.
- Colaborar con algún compañero herido.
Después del sismo:
- Tomar la mochila de emergencia.
- Verificar si hay lesionados, incendios o fugas de cualquier tipo. De ser así llame al 911.
- Usar el teléfono solo para emergencias, escuchar radio para informarse. No propagar rumores.
- Reúnase con su familia en el lugar previamente definido (un parque o plaza).
- Estar preparado por posibles réplicas.
- No encender fósforos ni usar aparatos eléctricos hasta asegurarse de que no haya fugas de gas.
- Limpiar derrames o escombros que resulten peligrosos.
- Alejarse de edificios dañados.
- No mover personas seriamente heridas salvo que haya evidencia de un colapso estructural. Esperar ayuda especializada.
- No consumir agua de la canilla (puede estar contaminada).
- Recordar que las líneas telefónicas como los celulares pueden no funcionar.
¿Qué es un sismo y cuál es la diferencia con un terremoto?
Es común utilizar el término Temblor para calificar los sismos de regular intensidad que no causan grandes daños y la palabra Terremoto para los sismos de gran intensidad. Sin embargo el término Terremoto puede ser empleado para calificar cualquier sismo, ya que significa movimiento de tierra.
¿Qué es un sismo?
El origen de los sismos se halla en la liberación de energía acumulada, transmitida a su vez como ondas elásticas. Esto produce vibraciones y oscilaciones en su camino por las rocas sólidas del manto terrestre. El sismo, al igual que el temblor, es un movimiento telúrico que no ocasiona daños materiales ni pérdidas humanas.
¿Qué es un terremoto?
En el caso del terremoto, el movimiento es más brusco debido a la liberación de energía acumulada por mucho tiempo. El terremoto puede ocasionar daños perceptibles que pueden ser perjudiciales para la vida humana.
Especialistas sostienen que cualquier evento sobre 7,5 de magnitud es llamado terremoto, mientras que sobre 4,0 se llama sismo o temblor.
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