Cada 13 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión. La fecha fue establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el objetivo de informar, concientizar y promover la posibilidad de hablar sobre esta enfermedad que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y que en el peor de los casos puede llevar al suicidio. ¿A qué señales hay que prestar atención?, ¿cómo acompañar de la mejor manera posible?
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Depresión: cómo acompañar y la señal clave a la que prestar atención
La médica psiquiatra, Silvina Fiore (Mat. 8448), gerente asistencial del Hospital Pereyra de Mendoza, explicó de qué se trata la depresión y se refirió al impacto de los mensajes de “optimismo” que pululan por las redes sociales y que pueden llegar de parte de vínculos cercanos, ya sean familiares, amistad o de pareja. Además, deslizó algunas recomendaciones para poder acompañar de la mejor manera posible a quienes se encuentran en esta situación y que, “para aclarar: no es porque no le pongan onda a la vida”.
Informarse para comprender: qué es la depresión
La dra. Fiore explicó que la depresión es “un conjunto de patologías del espectro del humor en el ser humano. En general, se le llama patologías de la mente aunque, como médica prefiero hablar de patologías del cerebro, porque la mente suena a una cuestión que no tiene sustento o es algo más etéreo, y en realidad, se produce por desregulaciones de ciertos neurotransmisores del cerebro que por condiciones externas, sumadas a las hereditarias, comienzan a fallar y de alguna manera se expresan con distintas sintomatologías que hacen al espectro de los cuadros depresivos que tienen muchísimas facetas de la parte clínica”.
“La depresión como patología tiene características particulares que implican esa desregulación de neurotransmisores. Comienzan, sobre todo, con la incapacidad para poder disfrutar de las actividades cotidianas que se realizan. Eso se llama anhedonia. Entonces, la persona experimenta la sensación de que hay que hacer un esfuerzo enorme por realizar muchas de las cosas que antes le causaban placer. Esto tiene un impacto en las relaciones sociales, en el área laboral, en el área familiar, porque ahora hay que realizar el esfuerzo que demanda el organismo para poder mantener la estructura de actividades cotidianas y esto trae aparejada una disminución de la energía para poder sostenerla en el tiempo”, sumó la médica psiquiatra y docente de la cátedra de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNCuyo.
El lado negativo de ser siempre positivo
Es habitual que las personas que viven un cuadro de depresión a menudo escuchen frases que, lejos de ayudarlas, causan el efecto contrario porque suman ansiedad y culpa.
“Este es un aspecto que siempre trabajamos con las familias porque hay como una tendencia a pensar que cuando una persona tiene un cuadro depresivo y tiene esta irritabilidad, este desgano, desde afuera se puede decirle: ‘Pero ponele ganas, poné voluntad, lo que te está pasando no es tan malo, mirá las cosas lindas que te rodean’. Y no es así. Es muy importante entender que ese tipo de frases empujan a la persona a sentirse más culpable porque es precisamente la voluntad la parte que está enferma, no puede poner ganas o voluntad porque eso es lo que está deteriorado e implicaría un esfuerzo que es imposible en ese momento para el paciente”, remarcó la profesional con más de 20 años de trayectoria en salud mental.
“Para eso hay medicamentos que implican volver a regular esta neurotransmisión y de esa manera, poder mejorar o que empiece a aparecer esta voluntad que, en realidad, es involuntaria. Aunque parezca un juego de palabras, la verdad es que una persona con depresión no puede poner voluntad voluntariamente, sino que requiere de que esa neurotransmisión vuelva a funcionar adecuadamente para que esas ganas vuelvan a aparecer en las acciones cotidianas”, sumó.
Depresión: a qué estar atentos
Luego de la pandemia, se registró un incremento importante de consultas a profesionales de la salud mental mientras que también comenzaron a aumentar los casos de consumo de sustancias y la tasa de suicidio a nivel mundial. ¿Cómo saber si uno mismo o una persona cercana está atravesando un cuadro de depresión?
“Lo que yo siempre expongo es que uno de los signos más importantes en la depresión y que es quizás el menos visible- porque hay otros como la irritabilidad, el insomnio, el desgano que se pueden notar con mayor facilidad- es la anhedonia, esa falta de placer por las cosas cotidianas, ese es el más importante. Lo que sucede es que, sobre todo en estas generaciones, al trabajo se suma otro por cuestiones económicas o de otro tipo y así, se suman más actividades y una persona puede ir transitando una depresión mientras la va tapando con otras exigencias que le demandan seguir adelante”, señaló Fiore.
Y sumó: “Así, el problema es que se empiezan a hacer actividades de forma automática, se deja de disfrutar y esto tiene un efecto a nivel cerebral porque para poder poner en marcha y cumplir con todo se necesita energía, y la anhedonia lleva a una desvitalización mental y esta sensación de que nada tiene sentido, de que todo lo que hago, aunque sea bañarme, requiere de un esfuerzo físico y mental para concretarse, y la persona empieza a sentir un gran vacío, porque todo, todo, hasta moverse, incluso hasta pensar en hacerlo se hace tan dificultoso que sienten que no van a poder. En los casos más severos de depresión, hay pacientes que señalan que lo que viven es intolerable, que es insoportable y quizás, desde afuera, eso no se puede ver. Es por este motivo que hay que prestar atención a la pérdida o ausencia de estímulos o ganas de hacer algo que antes no nos causaba molestia o malestar”.
“Por su parte, quienes rodean o notan que alguien está atravesando un momento como este, no presionar sino entender y acompañar porque cuando una persona dice que no tiene ganas quizás significa algo más que estar ‘cansado últimamente’ y ahí, en lugar de minimizar lo que siente o presentarle una visión optimista, se puede sugerir una consulta con un profesional de la salud mental”, cerró la médica psiquiátrica.