“Transformar nuestra relación con la alimentación es aprender a hacer alquimia, a sanar heridas, a derribar mitos. Es volvernos medicina”, esa es la descripción que utiliza la psicóloga Vanesa Elías para referirse al término “ Alimentación Emocional ” en una entrevista con Radio Andina explicó los principales puntos de estas palabras y el significado que engloba, sobre todo, para las mujeres.
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Alimentación emocional: aprender a conocer lo que comemos y cómo lo comemos
“La alimentación emocional tiene un montón de aristas. Por un lado tenemos que aprender a reconocer como operan los diferentes alimentos en nuestros estados de ánimo. Cada alimento tiene una química particular que se ejerce sobre cada organismo, pero hay algo muy importante y es que la educación, por lo menos occidental, consideramos que todas las personas somos iguales y las personas no somos iguales, sino que somos todas diferentes”, describió la profesional.
Relacionado a ese tema agregó que “cada organismo también es diferente, hay estructuras distintas al igual que los metabolismos y la alimentación va a cambiar según el metabolismo que tengamos y va a generar un efecto seguramente a nivel orgánico, físico y emocional”, explicó Elías.
“Muchas veces escuchamos a personas decir que están triste y que se desesperan por comer chocolate. Entonces nos tenemos que preguntar el ¿Por qué? Y eso es porque el chocolate genera un efecto excitatorio sobre el sistema nervioso central y las personas sienten un estado de placer pero es momentáneo. Cuándo eso baja entramos en una crisis más profunda”, resalta la psicóloga.
Frente a esa explicación, Vanesa Elías mencionó que la idea principal es que se pueda identificar ese alimento pero que además se repare la relación que hay con la nutrición. “Es una cultura donde el alimento pocas veces se identifica y nos relacionamos desde el lugar de nutrición. En general la mayoría de las personas comen mal porque hay todo una presión constante sobre nuestra imagen. No hay una enseñanza sobre la manera de vincularnos con la alimentación”.
Para la profesional en la actualidad está siempre latente la lógica de contar calorías y agregó: “Eso es una de las heridas más profundas que hay a la hora de relacionarnos con la alimentación. Previamente nos angustia y cuando vamos a comer angustiadas todo nuestro cuerpo se predispone para alojar desde ese lugar el alimento que está en crisis”, enfatizó.
“Hay que aprender que alimentos son beneficiosos y en cuál hay que obtener otra conciencia a la hora de incorporarlos al cuerpo, hay que partir de la base de que el alimento es medicina natural y si tenemos conciencia de eso vamos a consumir la medicina que mejor nos hace y vamos a evitar lo que nos puede enfermar”, enfatizó Elías.
Dentro de los tiempos que dedicamos a comer, la profesional explicó que hay identificar "para qué comemos y qué se come en cada momento" y agregó: "Es importante saber si como de un lugar ordenado o desordenado. Las mujeres en general tendemos a tener muy naturalizado el jugar a ser pulpos y muchas veces la mayoría de nosotras integramos la maternidad a nuestra vida cotidiana por lo tanto estamos acostumbras a realizar muchas cosas a la par y a las mujees les cuesta sentarse a comer”, enfatizó.
Por último, la psicóloga resaltó que “hay que construir un vinculo amoroso con la imagen que vemos en el espejo y no con cuerpos que no existen. Y cuando digo que no existen es porque tampoco son los reales. Cuando nos corremos de esa lógica cosificadora que nos lleva siempre a la imagen hay algo ahí que se relaja”.