El asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell conmocionó a todo el país. Hoy, se cumplen 5 años de aquella tragedia cometida por un grupo de rugbiers. Al joven de tan solo 18 años lo golpearon hasta matarlo a la salida del boliche Le Brique de la localidad bonaerense.
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A cinco años del asesinato de Fernando Báez Sosa: ¿por qué la violencia sigue impune en la noche?
Aunque el caso generó conmoción en la ciudadanía, muchos otros se repitieron a lo largo de estos cinco años. La palabra de una psicóloga para analizar el caso.
En aquel entonces, la víctima se encontraba de vacaciones con un grupo de amigos y su novia. Decidieron salir a bailar para divertirse, pero un hecho imperdonable terminó con su vida llena de sueños y propósitos. Si a Fernando no lo asesinaban, hoy sería un abogado y el primer universitario en su familia.
Aunque el caso generó conmoción en la ciudadanía, muchos otros se repitieron a lo largo de estos cinco años. Peleas brutales a la salida de un boliche: parece ser la única manera de solucionar un posible conflicto.
El caso de Fernando Báez Sosa parecía que podía marcar un antes y un después en las agresiones que tienen lugar en distintos espacios. Sin embargo, muchas personas, a lo largo de estos cinco años, fueron protagonistas de violentas peleas que podrían haber terminado con un trágico final.
A pesar de la gravedad del caso, las brutales agresiones continuaron
En la Provincia de Mendoza ocurrieron varios casos que recordaron el hecho de Fernando Báez Sosa y el grupo de rugbiers. Sin embargo, dos de ellos son los que podrían reflejar lo ocurrido en aquel boliche de Villa Gesell.
Por un lado, en el departamento de San Martín, dos menores protagonizaron un violento ataque en el ingreso de un festejo familiar. Uno de los ellos fue apuñalado y debió ser intervenido quirúrgicamente.
Por otro lado, en la última Navidad, un joven de 24 años sufrió una brutal agresión a la salida de una fiesta en Luján de Cuyo. Un grupo de jugadores del Marista Rugby Club lo golpearon sin razón aparente y el joven quedó atrapado contra una baranda sin poder defenderse ni escapar.
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Entonces, ¿qué ocurre en la sociedad para que casos de esta magnitud se sigan repitiendo con frecuencia? ¿El caso de Fernando dejó alguna enseñanza u aprendizaje? Para dar una posible respuesta a estos interrogantes, Sitio Andino dialogó con Nancy Caballero, Licenciada y Doctora en Psicología y Magister en Psicología Social.
“Todos vimos un grupo golpeando a Fernando absolutamente indefenso. Esta descripción del hecho sería suficiente para que en Argentina nunca más alguien comenzara una pelea sin tener consciencia de las posibles consecuencias”, comenzó Caballero.
En un primer momento la sociedad quedó impactada inmediatamente tras el hecho, pero “con el paso del tiempo se naturaliza que ‘la palabra’ no sirve para resolver conflictos y esto se convierte en la justificación de la violencia física”, afirmó la psicóloga.
Con respecto a la constante reproducción de estos casos, la doctora entrevistada por este medio señaló que “la sociedad está ‘adolescenciada’ porque los mismos adolescentes dicen siempre ante cualquier situación ‘eso a mi no me va a pasar’, entonces esto los pone en mayor riesgo y menor prevención”.
“Hoy la sociedad asume una actitud similar, ‘no pasa nada, es normal que los chicos peleen’. Y hablar de posibles consecuencias graves, como en el caso de Fernando, parece una exageración”, explicó.
La madre de Fernando recordó a su hijo a cinco años del crimen
En un nuevo aniversario por la muerte del joven de 18 años, asesinado a golpes el 18 de enero de 2020 la mamá de Báez Sosa contó cómo transitan estos días tan difíciles junto a su esposo Silvino.
En declaraciones con TN, Graciela Sosa aseguró que “el tiempo se detuvo, la vida se acabó para siempre. Todo sigue igual, toda esa fuerza y esa alegría que tenía Fer ya no la voy a tener nunca más”.
“Tratamos de ayudarnos con Silvino en lo que podemos, porque él también pasa y sufre lo mismo que yo. Soñábamos siempre que un día Fernando se iba a recibir de abogado y era este año”, continuó.
Para finalizar el relato hizo referencia a cómo sería su vida si su hijo no hubiese sido víctima de esa brutal golpiza: “a veces pienso en lo orgullosos que nos sentíamos cuando él terminó la secundaria y pienso ahora, que este año se recibía de abogado y que íbamos a vivir un día de tanta alegría, con tantas emociones que jamás llegarán”.
La familia Báez Sosa hará una misa en memoria de Fernando el sábado 18 de enero por la tarde en la Parroquia Santísimo Redentor, donde esperan contar con la presencia de quienes apoyan su lucha y pedido de justicia.