El ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, vino este viernes a la Provincia de Mendoza para encabezar actividades del Ejército Argentino, y aunque tenía previsto un contacto con la prensa, a último momento reculó para evitar preguntas incómodas respecto a la decisión del presidente Javier Milei de echar del Gabinete al ministro Guillermo Ferraro.
- Sitio Andino >
- Política >
Luis Petri vino a Mendoza y esquivó el escándalo de Ferraro
El ministro de Defensa participó de una actividad del Ejército. Luego de esto, había prometido dar una conferencia de prensa, pero a último momento reculó.
El mendocino llegó a la provincia este viernes para encabezar la recepción a los miembros de la Expedición Aconcagua 2024, y luego brindaría una conferencia de prensa, que estaba prevista para las 17.10.
Sin embargo, a las 17 personal de prensa del Ministerio de Defensa informó que la misma se cancelaba por el retraso en otras actividades que tenía previstas el ministro.
Pero, según se supo, en realidad, fue para esquivar cualquier pregunta respecto a la decisión de Milei de pedirle la renuncia al ministro de Infraestructura, tras descubrirse que él fue quien había llevado el trascendido a los medios de la dura frase que presuntamente habría dicho el presidente en la última reunión de gabinete.
Esta versión cobra sentido luego de que este viernes el vocero presidencial, Manuel Adorni, suspendiera su habitual conferencia de prensa y de que, hasta el momento, no haya expresiones oficiales al respecto.
Qué pasó con Guillermo Ferraro
Aparentemente, en ese contexto Milei habría dicho que a los gobernadores “los voy a fundir a todos, los voy a dejar sin caja; sin un peso”. Ello en relación a que los mandatarios provinciales advirtieron que no apoyarán -a través de los legisladores que les responden- las subas de retenciones al campo y los aspectos previsionales de la norma.
La dimisión se produce a solo 45 días de haber asumido la Jefatura de Estado. Más allá de la filtración de la información “reservada”, su salida también responde a una relación que nunca terminó de cuajar con el Jefe de Gabinete, Nicolás Posse, a la postre quien le terminó exigiendo la renuncia.
Desde el inicio de la nueva administración nacional, ambos funcionarios mantenían fricciones por diferentes miradas sobre la gestión. Ferraro reclamaba mayor autonomía para el manejo de la "súper" cartera a su cargo, e incluso había rechazado algunas recomendaciones de Caputo.