El objetivo es poder decirle a una mujer, a una joven del interior del interior de algún departamento de Mendoza que todavía se pregunta si vale la pena involucrarse en política o perseguir sus sueños, que sí, que vale la pena, y que el libro pueda transmitirle esa fuerza. También está destinado a quienes empezaron a militar y con el tiempo se fueron decepcionando o desgastando, para decirles que vuelvan a creer y recuperen esa convicción inicial.
La estructura del libro está dada por la vida de la vid, por eso se llama "La vendimia del poder". No es una metáfora decorativa: entendemos que, como para llegar al vino maduro, hay etapas y procesos que no se pueden saltar. El libro recorre la raíz, la corona, la siembra, la cosecha, la poda, la vendimia del futuro y el vino maduro, en un doble diálogo entre la vida de la vid y la vida misma.
Flor Destéfanis presentó su libro en Mendoza, junto a intendentes, funcionarios y militantes peronistas, principalmente identificados con Axel Kicillof.
Foto: Gentileza Prensa Flor Destéfanis
—Lo presentaste en el Centro de Congresos y Exposiciones. ¿Por qué elegiste ese lugar?
—Ese centro fue también un desafío en mi juventud, cuando me tocó dirigirlo a los 21 años. Entonces, volver a encontrarnos ahí con muchos mendocinos y mendocinas fue como un nuevo comienzo y una manera de abrir una conversación.
El libro no cierra nada. Al contrario, deja todo abierto para seguir conversando, escribiendo y escuchándonos mutuamente en Mendoza.
El libro no cierra discusiones, sino que deja todo abierto para seguir escuchándonos El libro no cierra discusiones, sino que deja todo abierto para seguir escuchándonos
De reina de la Vendimia a la militancia política
—¿Cómo arranca tu militancia? ¿Siempre fuiste peronista? ¿Peronista se nace o se hace?
—Mi abuelo materno era demócrata y fue concejal en Santa Rosa por el PD. Mis papás siempre fueron muy cercanos a los ideales del peronismo, aunque no eran militantes activos. Yo encontré ese lugar de militancia y compromiso cuando dejé el reinado.
Ser reina nacional de la Vendimia en 2010 me permitió recorrer toda la provincia de Mendoza. Intenté darle un rol territorial, de cercanía, y acompañamos muchas gestiones municipales y provinciales. Ahí entendí que la política es la que te puede transformar la vida.
Encontré un lugar de militancia y compromiso cuando dejé el reinado de la Vendimia Encontré un lugar de militancia y compromiso cuando dejé el reinado de la Vendimia
A veces la política nos queda lejos o la vemos como algo malo porque nos han decepcionado los políticos, pero en ese recorrido entendí que inaugurar escuelas, centros de salud, pensar la matriz productiva o trabajar con asociaciones civiles y clubes depende de decisiones políticas. Por eso decidí involucrarme después del reinado.
Me recibí de abogada y escribana y empezó ese camino político, primero con mi responsabilidad como directora del Centro de Congresos y después con protagonismo electoral en Santa Rosa, en 2016.
Flor Destéfanis pasó por el ciclo "Voces de Gestión" y habló de sus inicios en la política y las expectativas a futuro.
Foto: Medios Andinos
—Tuviste una primera experiencia electoral bastante joven y también tus primeras derrotas. ¿Qué aprendizaje te dejaron?
—Yo lo pongo siempre de manifiesto porque también quiero transmitir que no es fácil, que uno no llega así nomás y que perder es parte del proceso de aprender. Empecé en 2016 (NdR: las PASO fueron en diciembre de 2016 y las generales en febrero de 2017), tenía 25 años cuando fui por primera vez candidata a intendenta en Santa Rosa y perdí esa elección. Luego fui candidata a concejal, también perdí, aunque entré por la minoría.
Después tocó perseverar. Cuando uno tiene objetivos claros y son colectivos, sigue construyendo. La enseñanza es quedarse cuando es más fácil irse. En Santa Rosa tenía un gobierno nacional contrario, un gobierno provincial contrario y un gobierno municipal que acababa de ganar, también de otro color político distinto al mío. Podía dedicarme a la abogacía y a lo mío, pero si estás segura de lo que querés, hay que darle para adelante. La acumulación de coherencia te lleva después a lograr los objetivos.
La situación del peronismo de Mendoza y la poda de las "ramas viejas"
—¿Y en ese camino también tuviste trabas internas, dentro de tu partido?
—Sí, los que te dicen: “No te quemés, que vaya otro. Esperá, reservate”. Son consejos que respeto, pero nunca les hice mucho caso a esas cuestiones de especulación.
Para mí, a veces uno en la vida tiene que jugársela. Si perdés, volvés a aprender y te levantás. Nunca es perder todo: siempre aprendés algo.
—En la presentación hablaste de la “poda de las ramas viejas”. ¿Te referías a dirigentes en particular o a un prototipo de dirigente?
—No pretendo hablar de la poda de personas, porque no recae sobre personas lo que creo que hay que cortar. La poda es un proceso necesario: hay que cortar lo que hoy no le está haciendo bien a la planta y no la deja crecer. Hablamos de criterios en las formas de construir poder y de construir una alternativa electoral. Llevamos prácticamente doce años perdiendo todas las elecciones en Mendoza y me parece que eso hay que ponerlo sobre la mesa y discutirlo.
Una de las cosas que hay que cortar es la excusa de la unidad para evitar otras discusiones de fondo. Yo me bajé de una candidatura a diputada nacional en 2025 priorizando la unidad. Después esa unidad me dejó afuera de todo y en ese momento dije: “¿Cómo voy a responder a esto?”. Con trabajo. Al otro día me levanté y milité en toda la provincia y también en Santa Rosa, uno de los dos departamentos (junto a La Paz) donde esa lista ganó. Eso demuestra que uno tiene un compromiso más allá de las decepciones. No cerré la puerta, no me enojé y me fui: desde adentro se pueden dar las discusiones.
En 2025, Flor Destéfanis bajó su candidatura a la diputación nacional "priorizando la unidad".
Otro aspecto que hay que podar es el de los sectores que sienten que tienen la propiedad privada del reparto de cargos. Hay que abrir el partido y las discusiones. También hay una subestimación de los liderazgos jóvenes o del interior, que cuando empiezan a crecer o a levantar la voz, les ponen un techo. No es solamente una cuestión generacional. Hay personas de distintas edades que me dijeron el día de la presentación: “Hace mucho que quería escuchar a alguien del peronismo que diga estas cosas”. Me parece que se trata de abrir la discusión sobre la construcción interna, pero también sobre la Mendoza que queremos.
Yo respeto a todos los dirigentes del peronismo, y a los de la oposición que se identifican con nuestro partido y quieren construir otra alternativa. Los siete intendentes del peronismo, mis seis colegas, son excelentes gestionando. Todos podrían ser gobernadores. Ahora, mi claridad y mi convicción son firmes: yo quiero ser gobernadora. Lo he dicho y me estoy preparando para ese objetivo. Ojalá aparezcan muchos más, porque eso es mejor, y también espero que se respete mi convicción: que lo estoy haciendo y que lo estoy caminando desde el lugar de donde vengo, con el camino recorrido. Es una ambición sana y legítima.
Quiero ser gobernadora de Mendoza y me estoy preparando para ese objetivo Quiero ser gobernadora de Mendoza y me estoy preparando para ese objetivo
—Hablaste de los doce años de elecciones perdidas por el peronismo, pero Santa Rosa ha sido la excepción. ¿Cuál es tu receta para que el PJ recupere la gestión provincial?
—Desde diciembre de 2019, cuando asumí como intendenta, el espacio político del que formamos parte ganó todas las elecciones en Santa Rosa. Ganamos elecciones a concejales, a intendente, legisladores provinciales y legisladores nacionales, desdobladas o simultáneas. Esa confianza que te da la ciudadanía también es una responsabilidad.
Y eso es muchísimo para un dirigente político. Yo le digo a un vecino de Santa Rosa que este es el camino que creemos y le pedimos que nos acompañe, y nos acompaña. Para mí, es el resultado de la perseverancia y de la presencia.
Flor Destéfanis pasó por el ciclo "Voces de Gestión" de Andino Streaming y habló de sus aspiraciones políticas.
Foto: Medios Andinos
Cuando me preguntás por una receta, no sé si existe, pero creo que tiene que ver con la constancia en el vínculo con la gente. Muchas veces pensamos que al asumir una responsabilidad de gestión, cuando vamos al territorio nos van a pedir grandes obras. Por supuesto que todos queremos desarrollo, pero muchas veces lo que más nos piden es presencia, humildad y que volvamos a ese lugar.
Soy madre, tengo dos hijas que van a la escuela pública, las llevo y las busco cuando puedo, las llevo al club, al taller municipal, voy a la farmacia y a la despensa. Tenemos que volver a ser personas de carne y hueso, relacionarnos, conocer los problemas de la gente y desde el lugar que nos toque intentar resolverlos. La receta es la cercanía, la territorialidad, la escucha y volver.
—¿Creés que el peronismo perdió un poco esa territorialidad que lo ha caracterizado históricamente?
—Algo está pasando porque no logramos que la gente se identifique con nosotros como alternativa de gobierno. Hay que decirlo, hablarlo y trabajar sobre eso.
Lo que más nos pide la gente es presencia, humildad y que volvamos a ese lugar Lo que más nos pide la gente es presencia, humildad y que volvamos a ese lugar
Redes sociales, Milei y la crisis de representación
—¿Qué lugar le das a las redes sociales, también como espacio de militancia? Que Javier Milei llegue a la presidencia mucho tuvo que ver que haya ganado la "calle virtual".
—Le doy muchísima importancia. Siempre me gustó comunicar lo que hago a través de las redes sociales, desde que fui candidata y después desde mi gestión como intendenta. Para mí son un complemento de la territorialidad. Es el cara a cara con el vecino, el casa por casa, que nos identifica como peronismo. Y después, por supuesto, está la presencia en redes.
Hoy mucha gente nos conoce a través de las redes sociales. Hay personas que me dicen: “Yo te sigo y me encanta cómo sos” y quizás no me conocen personalmente, pero es lo que uno transmite. Creo que otras fuerzas políticas le dieron mayor importancia a las redes y nosotros tenemos que revernos, pero no es solo eso. Milei ganó también porque hay una crisis de representación del peronismo.
—¿Cómo evaluás entonces el fenómeno Milei?
—Milei ganó diciendo que iba a ajustar a la casta política, pero en realidad lo que vemos y sentimos después de casi tres años de gobierno es el ajuste a la clase media argentina. No vemos que eso lo haya sufrido la política como nos vino a decir. Prometió que durante su gestión nunca se iba a aumentar un impuesto. Ha bajado los impuestos a las grandes fortunas, a la riqueza, a la importación de autos de lujo, a las lanchas; pero aumentó el impuesto a los combustibles líquidos, que pagamos cada vez que se carga combustible, y no lo distribuye en obras viales. Creo que eso vuelve a generar decepción de la gente con la clase política, que es justamente lo que queremos revertir.
Javier Milei ganó porque hay una crisis de representación del peronismo Javier Milei ganó porque hay una crisis de representación del peronismo
El respaldo a la candidatura de Axel Kicillof
—Y a la hora de presentar una alternativa a Milei, ¿cómo se lee esa disputa dentro del peronismo, entre el sector que representa Axel Kicillof y el kirchnerismo más duro? ¿Es una diferencia irreconciliable?
—No creo que sea irreconciliable. Me parece que hay algo mucho más grande que las diferencias internas o sectoriales, que es lo que tenemos del otro lado y lo que queremos revertir.
Hay algo muy importante para resolver: el endeudamiento de las familias, la morosidad, que la gente no llega a fin de mes, que no alcanza el trabajo, que hay que conseguir otro, el aumento del combustible, el cierre de fábricas e industrias. Eso es lo que está pasando en la Argentina y eso tiene que movilizarnos.
Hace unos días se reunieron dirigentes de distintos sectores representativos del peronismo y tengo mucha fe. Yo elijo creer que las cosas se van a resolver por el bien común y por el bien mayor, que es la gente. Pero no se trata solo de esperar, sino de caminar y construir.
Flor Destéfanis respalda la candidatura de Axel Kicillof para 2027.
Foto: Prensa Partido Justicialista
—Estás trabajando en la candidatura de Axel Kicillof para 2027. ¿Qué representa?
—Creemos que es el que está más preparado para representar a los argentinos en la etapa que viene. Es un hombre de diálogo y de apertura, que siempre estuvo donde tenía que estar, con coherencia. También es un hombre honesto, común, que viene, se toma un mate y charla con vos. El que andaba en un (Renault) Clio. Me parece que eso también manifiesta y expresa mucho a Axel.
Venimos construyendo desde la Federación Argentina de Municipios, desde hace casi tres años, un vínculo potenciando a Axel como quien puede devolvernos esa esperanza a todo el pueblo argentino. Tiene formación académica, experiencia de gestión y antecedentes de honestidad y coherencia. Me parece que puede representar los intereses de las mayorías y ojalá que así sea, porque entiendo que la Argentina también lo necesita.
(Axel) Kicillof es el que está más preparado para representar a los argentinos en la etapa que viene (Axel) Kicillof es el que está más preparado para representar a los argentinos en la etapa que viene
Elecciones 2027: “Yo quiero jugar ese partido”
—Para cerrar: Flor Destéfanis, en 2027, ¿candidata a...?
—Los cargos de las candidaturas son instrumentos y también llevan sus tiempos. Te pongo una analogía futbolística: hoy no tenemos el fixture. Sabemos que hay un torneo el año que viene, pero no tenemos el día en el que vamos a jugar, no tenemos las reglas ni el rival.
Pero sabemos que estamos en pretemporada y yo quiero jugar ese partido, yo quiero ser gobernadora. Hasta que no se defina todo esto, voy a estar entrenando todos los días, preparándome para lograr ese objetivo.
- Dirección general: Mabel Cirona
- Dirección y producción audiovisual: Mike Bartoluce
- Producción ejecutiva: Erika García
- Producción periodística y conducción: Facundo La Rosa
- Cámara y edición: Chiara Perrini
- RRSS: Giuliana Pierucci
- Coordinación de Redes sociales: Mike Bartoluce
- Fotografía: Giuliana Pierucci
- Arte: Horacio Bogado
Agradecimientos
- Prensa Municipalidad de Santa Rosa