La Provincia de Mendoza, a través de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), comenzaron las obras de asfalto en la Ruta Provincial 171, un tramo estratégico para el corredor comercial y productivo Este-Sur. Aseguraron que los trabajos no afectarán el tránsito, con pequeños desvíos en media calzada en las zonas de trabajo.
Comenzaron las obras en una ruta clave para el corredor comercial y productivo entre el Este y el Sur
La Dirección Provincial de Vialidad inició las obras de asfalto en la Ruta Provincial 171. En qué tramos trabajarán.
La colocación de la nueva carpeta asfáltica tendrá un costo de $6.420 millones, y se financiará con el fondo de los U$S1.000 millones recibidos en concepto de resarcimiento por los efectos negativos de la promoción industrial.
El primer kilómetro del nuevo pavimento empezó a aplicarse desde la ciudad de Monte Comán, en la intersección de la RP 171 y calle Mar del Plata. Irá avanzando hacia el sur hasta llegar a la intersección con la Ruta Nacional 143, en Real del Padre, en un recorrido total de 36 kilómetros. Ambos ubicados en San Rafael.
Obras en un tramo estratégico
El titular de Vialidad Mendoza, Osvaldo Romagnoli, al visitar la obra, afirmó: “Estamos muy satisfechos porque ya comenzamos con el encarpetado asfáltico. La obra va a buen ritmo y estamos en los plazos planificados para entregarla en tiempo y forma”.
Además, recordó: “La renovación de esta ruta es crucial para San Rafael y General Alvear porque se vincula con la Ruta Provincial 153, que también está en proceso de reconstrucción, y que desemboca en la Ruta Nacional 7, conformando el corredor comercial, productivo y de cargas Este-Sur, que viene a ser un espejo de la Ruta Nacional 40 pero en la franja oriental del territorio provincial”.
Obra estratégica en el sur
Por su parte, el consejero de Zona Sur de la DPV, Leonardo Viñolo, quien acompañó a Romagnoli, resaltó: “Esta obra es fundamental para General Alvear y gran parte de San Rafael, porque es nuestra conexión directa con el Gran Mendoza y porque es la salida de la producción agrícola, en conjunto con las rutas 177 y 160, que también estamos reencarpetado”.
Mientras tanto, 10 kilómetros más adelante, los equipos siguen haciendo el “reclamado” de la vieja carpeta asfáltica, la que está siendo triturada para transformarse en el material de la base estructural de la nueva ruta, un proceso de reciclado que reduce el impacto ambiental a cero, ya que reutiliza todo el escombro para la nueva obra.
Esta metodología va moliendo el viejo asfalto, el que queda sobre la misma traza mezclado con áridos y una capa de arena encima, todo en el mismo proceso, conformando una superficie sobre la que de inmediato se aplica la imprimación, una sustancia asfáltica viscosa que permite ligar la carpeta nueva a la base.
La obra se realizará sin afectar el tránsito, con pequeños desvíos en media calzada en las zonas de trabajo.