En calles, parques y festivales del sur de Mendoza, su presencia fue durante años sinónimo de prevención y cercanía con la comunidad. Afortunada, Villano y Curaca, tres caballos emblemáticos de la Policía Montada, se despidieron definitivamente del servicio activo, cerrando una etapa que dejó huella en la seguridad regional.
Tres caballos dejan la Policía Montada luego de décadas de trabajo en el sur mendocino
Afortunada, Villano y Curaca fueron parte clave de la Policía Montada del sur mendocino durante años. Su retiro marca el cierre de una etapa en la seguridad regional.
Durante décadas, estos equinos acompañaron a los efectivos en operativos, patrullajes y eventos masivos, consolidándose como piezas clave en una unidad que combina tradición, disciplina y trabajo en equipo.
Una despedida marcada por la trayectoria y el servicio
Cada uno de los animales retirados tiene una historia particular dentro de la fuerza. Afortunada, de 24 años, dejó de prestar servicio en 2019 tras sufrir ceguera en su ojo derecho.
Villano, también de 24 años, fue retirado en 2021 por la misma condición. En tanto, Curaca, el más longevo con 28 años, fue desafectado en 2022 a raíz de una artrosis severa.
La salida de los tres caballos representa no solo el final de su vida operativa, sino también un reconocimiento a años de servicio en tareas clave, desde operativos preventivos hasta cobertura de eventos multitudinarios, donde su presencia resultó fundamental.
Cómo está conformada hoy la unidad
Actualmente, la Policía Montada del sur mendocino cuenta con 14 efectivos especializados, además de recursos logísticos adaptados para el traslado de los animales, como camionetas y tráilers.
Entre los equinos que continúan en actividad se destacan Aymará, Bagual, Bienvenida, Carina, Pimienta, Pucará, Taimado y Yancanelo, preparados para sostener las tareas de prevención y patrullaje en espacios públicos y eventos de gran concurrencia.
Casi tres décadas de historia en la región
La unidad fue creada el 11 de febrero de 1995, en el marco de la Resolución 169/94, con el objetivo de ampliar la cobertura de seguridad territorial en el sur provincial.
En sus inicios, contaba con 12 efectivos y 12 caballos, además de vehículos como una camioneta Chevrolet y un Jeep doble tracción, que permitieron desplegar operativos en distintos puntos de la región.
Con el paso del tiempo, la Policía Montada se consolidó como un símbolo de cercanía con la comunidad, participando en eventos culturales y tradicionales de gran convocatoria, como la Fiesta de la Ganadería de General Alvear y la Fiesta Nacional del Chivo en Malargüe.
Un rol clave en operativos y rescates
Más allá de su presencia en celebraciones y patrullajes urbanos, la unidad cumple un rol fundamental en búsquedas de personas en zonas rurales o de difícil acceso, donde la movilidad de los equinos resulta determinante.
También han sido protagonistas de travesías de gran extensión, como la Cabalgata de la Fe y la Cabalgata Punta del Agua, fortaleciendo el vínculo entre la fuerza y la comunidad.
Con casi 30 años de historia, la Policía Montada del sur mendocino mantiene vigente su misión de prevención y servicio. La despedida de Afortunada, Villano y Curaca no solo marca el retiro de tres animales, sino también el reconocimiento a un legado construido sobre disciplina, compromiso y cercanía con la sociedad.