La comunidad de la Parroquia Espíritu Santo de El Resguardo, en el departamento de Las Heras, atraviesa momentos de profunda conmoción luego del robo ocurrido durante la madrugada de este martes. Delincuentes ingresaron al templo, causaron destrozos y se llevaron distintos elementos utilizados para asistir a familias vulnerables.
Indignación por el robo a una Iglesia en Las Heras donde asisten a personas vulnerables
Un grupo de delincuentes ingresó a la Parroquia Espíritu Santo en Las Heras. Desde la comunidad religiosa apelan a la solidaridad de los mendocinos para recuperar lo perdido.
Las hermanas Norma y Rosita, integrantes de la comunidad Siervas Misioneras, dialogaron con Noticiero Andino y relataron cómo descubrieron el hecho y el fuerte impacto que generó entre quienes participan diariamente de las actividades de la iglesia.
Cómo descubrieron el robo en la parroquia
"Nos avisaron unos vecinos de la parroquia que habían entrado al patio", contó Norma al recordar el momento en que tomaron conocimiento del ataque. Al llegar al lugar, la mujer constató los daños provocados por los delincuentes. Según explicó, los autores del hecho arrancaron el lavamanos del baño, lo que provocó que gran parte del sector quedara inundado.
Además, los ladrones sustrajeron un equipo de sonido, ropa, calzado y utensilios de cocina que la parroquia utiliza para colaborar con personas en situación de vulnerabilidad. La mujer aseguró que lo sucedido no solo representó pérdidas materiales, sino también un profundo golpe espiritual para toda la comunidad.
"En realidad fue una situación muy difícil porque nunca habían ingresado al templo. Esta vez estaba todo desordenado, documentos y cajones revueltos, y el Santísimo estaba volcado sobre el altar", expresó Norma con angustia.
El episodio generó indignación y tristeza entre los vecinos y fieles que asisten diariamente a la parroquia ubicada en El Resguardo.
Piden colaboración para recuperar lo perdido
Tras la difusión del caso, la comunidad religiosa comenzó a recibir ayuda y donaciones de vecinos y mendocinos solidarios. "Vamos recuperándonos despacito gracias a la solidaridad de la gente y la difusión", señaló Norma.
Actualmente, lo que más necesitan son elementos de cocina, ya que la parroquia no solo funciona como espacio de oración, sino también como centro de asistencia para familias vulnerables de la zona.