Una madre y sus tres hijos fueron internados en la tarde de este martes tras haber sufrido intoxicación por monóxido de carbono en Guaymallén, a raíz de una mala conexión de una estufa a la red de gas.
Guaymallén: tres niños y una mujer, internados por intoxicación con monóxido de carbono
Las autoridades tomaron conocimiento a través de un llamado al 911 que alertó sobre la situación. La familia fue trasladada de urgencia a distintos centros asistenciales. Los tres menores -uno de ellos ya inconsciente- fueron al hospital pediátrico Humberto Notti y la mujer al hospital Central.
Según determinaron posteriormente las pericias en el domicilio, ubicado en calle Sargento Baigorria, la fuga de gas se produjo por una estufa para conexión con garrafa (gas envasado), que estaba conectada a la red de gas natural del hogar, lo que provocó la emisión del monóxido de carbono.
Monóxido de carbono: claves para evitar al "asesino silencioso"
En Argentina, se reportan 40.000 casos de intoxicación por monóxido de carbono cada año y fallecen aproximadamente 200 personas por esta causa.
A qué prestar atención
- Mal funcionamiento de los artefactos porque la ventilación no es la correcta. En vez de haber una llama celeste/azulada pasa a ser naranja/rojiza, sinónimo de que hay una mala oxigenación de la combustión y que se está produciendo una emanación de monóxido de carbono.
- Conductos de ventilación que fueron retirados por tareas de pintura o limpieza y que luego fueron mal instalados por falta de conocimiento de la función que cumplen estas instalaciones. La consecuencia es que deja de ser seguro el intercambio de gases con el exterior.
- Rejillas de ventilación obstruidas, que también impiden el correcto intercambio de gases con el exterior, por lo que el monóxido se acumula en el interior.
- Además, hay que aclarar que los calefones suelen ser uno de los principales emisores de este gas tóxico cuando tienen un mal funcionamiento. Esto se debe a que son equipos de muy alto consumo: su uso equivale a 20 hornallas encendidas en simultáneo. Por eso es que está prohibida su instalación en baños y dormitorios.
Toda muerte por monóxido es evitable. Esto significa que con un buen uso y mantenimiento de las instalaciones no debería de haber accidentes. Por eso, es clave hacer revisar todos los años antes de la época invernal los artefactos y ventilaciones por un gasista matriculado, que son las personas con conocimiento idóneo para estas tareas.