El femicidio de una joven de 24 años el 18 de abril 2021 fue uno de los casos más violentos que registró Mendoza. Diana Jazmín Aballay fue víctima de un abuso sexual seguido de un ataque feroz con un machete en el barrio Espejo, del departamento de Las Heras. Cinco años después, el caso continúa resonando y es una deuda pendiente de la Justicia que mantiene viva la indignación social.
A cinco años del femicidio de Daiana Aballay: una reconstrucción del caso que conmocionó a Mendoza
El crimen de la joven de 24 años en Las Heras, dejó un profunda huella en la sociedad mendocina y aún genera conmoción. Cómo ocurrió el caso y qué pasó con el agresor.
Un ataque salvaje que conmocionó a la provincia
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en calle Necochea, casi esquina 2 de Febrero. Alertados por la gravedad de la situación, efectivos policiales llegaron al lugar y encontraron a la joven con heridas de extrema violencia.
Daiana presentaba múltiples lesiones punzocortantes en distintas partes del cuerpo: cuero cabelludo, cuello, zona dorsal, lumbar, seno y mano izquierda. Fue trasladada de urgencia al hospital Carrillo y luego derivada al hospital Central, donde fue intervenida quirúrgicamente.
Pese a los esfuerzos médicos, horas más tarde se confirmó su fallecimiento, lo que generó una profunda conmoción en la sociedad mendocina.
El principal acusado: un vecino que confesó el crimen
La investigación avanzó rápidamente y apuntó hacia Sebastián David Salomón, un joven de 20 años que vivía en las inmediaciones y conocía a la víctima desde hacía años.
De acuerdo a fuentes del Ministerio de Seguridad, el sospechoso presentaba manchas de sangre en su ropa, además de rasguños en su cuerpo y en su vivienda, elementos que fortalecieron las sospechas en su contra.
Al momento de su detención, Salomón confesó ser el autor material del hecho y aseguró haber ocultado el arma blanca en la casa de la víctima. Sin embargo, en su primera audiencia ante la Justicia, optó por negarse a declarar.
Durante el avance de la causa, el acusado también indicó haber escondido el machete en un corralón cercano a la escena del crimen. Personal de Policía Científica logró hallarlo y recolectó muestras de sangre y cabellos que serían compatibles con la víctima.
Además, los investigadores sostuvieron que el ataque se produjo en el contexto de un intento de abuso sexual, lo que agravó aún más la calificación del delito
Imputación y prisión preventiva
La Fiscalía de Homicidios imputó a Salomón por homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio), en concurso con homicidio criminis causa (es decir, matar para ocultar otro delito) y tentativa de abuso sexual.
Meses después, la jueza Miriam Núñez dictó la prisión preventiva, al considerar que el acusado comprendía la criminalidad de sus actos. Incluso, se señaló que en momentos previos a su detención habría intentado analizar una posible inimputabilidad.
Cinco años sin juicio: una causa que sigue abierta
A pesar de la gravedad del caso y de las pruebas reunidas, el expediente nunca llegó a instancia de juicio, una situación que generó fuertes cuestionamientos.
El femicidio de Daiana Aballay no solo dejó una marca imborrable en su entorno familiar, sino que también se convirtió en un símbolo de la violencia de género en Mendoza.
A cinco años del crimen, su nombre sigue presente en los reclamos de justicia, en un contexto donde los femicidios continúan siendo una problemática urgente y persistente en la provincia y en todo el país.
Hoy, 18 de abril, el recuerdo de Daiana vuelve a interpelar a la sociedad: memoria, justicia y prevención siguen siendo las principales deudas