jueves 8 dic 2022
Estado de Sitio

Brasil y la economía, una advertencia que aún no se registra

El gobierno anunció medidas en busca de reforzar los dólares pero nada sobre inflación e ingresos. Las elecciones de Brasil una advertencia aún no escuchada.

4 de octubre de 2022 - 11:46

Las elecciones de Brasil, que vienen a completar un proceso a escala mundial de resultados sorpresivos o algo sorpresivos, no solo son importantes económica y políticamente para la región sino que, miradas en conjunto y escala, deberían advertir a los dirigentes de cuáles son las reacciones y necesidades de las sociedades.

Por un lado se da el fenómeno de consolidaciones de discursos de derecha cada vez más corridos al límite de la democracia (con menos trascendencia la elecciones regionales peruanas de este fin de semana son otro ejemplo), pero por otro lado se consolida también un fenómeno de derrotas de los oficialismo (no importa su signo político) que parecen no poder sintonizar con los reclamos y las necesidades de las sociedades, sobre todo post pandemia.

La situación en nuestro país no es distinta, al Gobierno parece costarle sintonizar con las necesidades de los ciudadanos de a píe. Los anuncios de ayer del Ministro de Economía son importantísimos para consolidar y fomentar el desarrollo y crecimiento de la industria del conocimiento donde nuestro país tiene grandes fortalezas.

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Las elecciones de Brasil deben dejar varias lecciones entre ellas las incapacidades de los oficialismos para saldar los reclamos de sus sociedades.

Las elecciones de Brasil deben dejar varias lecciones entre ellas las incapacidades de los oficialismos para saldar los reclamos de sus sociedades.

La posibilidad de no liquidar parte de los dólares de nuevas inversiones o de el diferencial de aumento de las exportaciones en el mercado oficial, el pago de sueldos en dólares para ser más competitivos ante los mercados externos o la venta de créditos y bonos fiscales por única vez son medidas que, seguramente, harán concretable el objetivo de que el sector exporte 10 mil millones de dólares en 2023 en el camino de consolidar la entrada de divisas y estabilizar la macroeconomía.

Pero el interrogante que aún sigue sin respuesta es para cuándo anuncios que tengan que ver con la realidad que hace tambalear la estabilidad no solo de un gobierno sino de un sistema. Para cuándo medidas que tengan que ver con el combate cierto de la inflación y la mejora de los salarios que hoy son sin dudas los grandes problemas que atraviesa la mayoría de la sociedad y que no pueden esperar que se estabilice el dólar, las reservas o la macro para poder vivir todos los días con cierta dignidad.

Desde la pasada semana, cuando se conocieron los números de pobreza e indigencia y las consultoras privadas advierten que la inflación de septiembre puede ser la más alta del año y que los alimentos subieron en promedio más del 8 por ciento, los funcionarios del Ejecutivo se limitaron a comentar la situación pero no aparecen ni medidas ni tampoco convocatorias a los sectores involucrados para intentar encauzar la situación.

En este entuerto además hay una situación paradójica: el gobierno tampoco frena medidas claramente inflacionarias cuando podría hacerlo con un simple decreto. Un ejemplo es el aumento de los combustibles el fin de semana. Un incremento netamente impositivo que el Ejecutivo podría haber postergado unos meses, el dólar soja no solo trajo casi 5000 millones de dólares de reservas sino que además disparó la recaudación impositiva un 117 por ciento, margen para congelar un par de meses los ajustes impositivos a las naftas hay.

Lo mismo pasa con la mayoría de los precios regulados en los cuales los funcionarios actúan como empresarios, mientras no aparecen medidas para controlar los precios de alimentos y los funcionarios parece haberse desentendido absolutamente del tema ingresos como si todo pudiera resolverse entre la patronal y los sindicatos.

En menos de 10 días se conocerá la inflación de septiembre y pondrá en jaque toda una estructura política si antes el Ejecutivo no comprende que si abre el abanico de medidas los riesgos son cada día mayores.

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