Cuando uno observaba el afiche que proclamaba un show de Blur y otro de Beck, los dos el mismo día en tierras trasandinas, y que sería el único lugar en sus respectivas giras sudamericanas en donde coincidirían en un mismo escenario, lo normal era tratar de encontrar puntos en común entre las dos propuestas. La realidad era que no habían muchas similitudes: la historia de Blur, una de las cabezas del britpop junto con Oasis, fue por una ruta totalmente distinta que la conducta outsider de Beck Hansen.
- Sitio Andino >
- MuchoShow >
- ▼ >
¿Qué onda, Chile? Blur y Beck cautivaron a 25 mil fans en Santiago
|
Carlos Muller
|
A las 20, luego de que los locales Coffee House dieran un tímido espectáculo, Beck saltó al escenario con fiereza y con la clara intención de guardarse al público en el bolsillo. En un set festivalero, y que fue sumando potencia tema a tema, la apertura estuvo a cargo de Devils Haircut, y con la seguidilla Black Tambourine Soul of a Man, recién en One Foot in the Grave el cantante dio respiro a los fans y la banda, ya que en una versión despojada de todo y con él solo frente a la armónica, el blues más primigenio se hizo presente en Santiago.
Después Novacane le dio paso a la única canción nueva que viene tocando, I Wont Be Long, uno de los tres singles que lanzó durante este año. A continuación, la versatilidad del músico se mostró una vez más y la sobrepoblación de sintetizadores llegó con Get Real Paid, de su álbum de 1999, Midnite Vultures.
|
|
Qué onda Güero fue el comienzo de la segunda mitad del repertorio del angelino, seguido por Soldier Jane y, luego, la parte más dance de toda la noche tuvo su momento. En el final de Sissyneck, unos acordes en los teclados hicieron que Beck se animara a continuar su baile, esta vez con el hit de Michael Jackson, Billie Jean, en una versión inédita hecha por él y sus músicos.
El cierre del set fue a puros éxitos, con Loser, Girl, E- Pro y una super extendida Where Its At, que enardeció a la audiencia, dividida entre los que habían ido a verlo y los que esperaban por el grupo británico. De todas formas, nunca hubo una sola queja: el espectáculo de Beck, corto pero equilibrado y con el carisma del artista, que no paró de alentar a los chilenos y de repartir pasos de baile por toda la tarima, dejó a todos satisfechos y reafirmó por qué es uno de los músicos más originales de los últimos 20 años.
|
Carlos Muller
|
Eran casi las 21.50 cuando desde los parlantes empezó a sonar Theme for Retro, uno de los ensayos psicodélicos del LP homónimo de la agrupación de Colchester. El público de Blur, en gran parte femenino y vestido a lo Cool Britannia, tuvo que hacer silencio cuando el líder del grupo, Damon Albarn, apareció en escena para intentar esparcir los reclamos por los activistas de Greenpeace detenidos en Rusia por manifestarse en contra de las exploraciones petrolíferas en el Ártico. El cantante expresó que uno de ellos es Frank Heweston, amigo de él, y pidió por la liberación de los mismos.
Luego de esto, el cuarteto inglés inició el primer show en toda la historia en tierras trasandinas. Girls and Boys, Popscene y Theres No Other Way fue la tríada de arranque, en la que toda la imaginería de los 90s se acercó hacia Chile y revitalizó una época en la que Blur fue uno de sus principales protagonistas. Con Damon a la cabeza, saltando, agitando y corriendo por todo el largo del escenario, era imposible no sumarse a la energía que expresaba desde ahí arriba.
|
Carlos Muller
|
Basado en hits y en otros no tanto (hubo espacio para Trimm Trabb y Caramel, dos gemas experimentales del disco 13), el set estuvo plagado de emociones y, a pesar de ser ésta una gira que de alguna manera es de reunión, la banda sonó actual y más prolija que nunca, con una fuerza y una libertad que es raro de ver en grupos reformados. La exactitud de la batería de Dave Rowntree y del bajo del sonriente Alex James le dan la comodidad a Graham Coxon para que haga literalmente lo que quiera con su guitarra. Tocándola con la cabeza, rasgándola con la espalda y solo presionando la multitud de efectos que tenía a los pies, la influencia de noise norteamericano en Blur es total responsabilidad de él, que tuvo su momento de exposición en Coffee and TV, uno de los únicos temas en los que hace de voz principal.
Tímido, retraído y casi ensimismado en lo que él hacía, Coxon es la contracara de Albarn. El vocalista hace su propio espectáculo, y llega al punto cúlmine en Parklife, donde invita al actor Phil Daniels (protagonista de Quadrophenia, una de las películas de The Who) a cantar y en donde toda la ironía británica se ve reflejada en un par de minutos. Justo en el tema anterior el cantante se acercó a las primeras filas y hasta se puso los lentes de uno de los fans, en una furiosa versión de Country House.
|
Rod Valenzuela
|
Under the Westway (estrenada para los JJ.OO. de Londres y con la intro de Intermission), For Tomorrow, The Universal y Song 2 fueron los bises, en un concierto de casi dos horas que repasó todas las etapas del grupo. Blur visitó por primera vez Chile y, como lo indicaron los brazos en alza de Damon Albarn, fue otro triunfo de la banda londinense.
Lista de temas de Blur:
Girls & Boys
Popscene
There's No Other Way
Beetlebum
Out of Time
Trimm Trabb
Caramel
Coffee & TV
Tender
To the End
Country House
Parklife (con Phil Daniels)
End of a Century
This Is a Low
Bises:
Under the Westway (Intermission Intro)
For Tomorrow
The Universal
Song 2