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Teatro

El ¡Chist! infalible de Les Luthiers

Arrancó la primera de las 3 funciones que el exitoso grupo tiene previstas en Mendoza. El espectáculo que ya causó sensación el año pasado volvió a provocar la risa y los aplausos de una platea dispuesta a disfrutar del talento y el humor refinado.
Por Eugenia Cano

El humor de Les Luthiers es universal, es por esto que el grupo cosecha reconocimiento en tierra firme que se le ocurre pisar. Aunque no serían lo que son sin ese ingenio argentino que nos distingue, la risa la saben provocar sin localismos precisos y lo que es mejor, con altura, inteligencia y sin necesidad de recurrir al recurso de lo burdo.

Les Luthiers vuelve a presentarse con "!Chist!" este sábado y domingo en el estadio Arena Maipú.

Así, la receta aparece como infalible, pero se le suma algo más: la música. Y como se sabe, esa señora tampoco sabe de fronteras. Y más si la creatividad está puesta a su servicio y el quinteto es capaz de sorprender con extraños instrumento como un piano construido con pelotas de goma ('Bolarmonio'). El disparate es total y el éxito está garantizado.

Hace tiempo que estos talentosos actores y músicos vienen festejando casi 50 años de carrera con un espectáculo que recorre a modo de antología los sketchs que marcaron una diferencia dentro del repertorio. Es así que ¡Chist!, como se titula el show, no importa que se presente un año tras otro en la misma plaza, siempre tendrá la convocatoria esperada, porque simplemente, trae lo mejor de Le Luthiers y la gente quiere disfrutarlo una y otra vez.

El espectáculo recorre lo mejor del programa del quinteto, que ya casi alcanza los 50 años de carrera.

Cinco funciones llenaron el año pasado en Mendoza con la propuesta y la vuelta anual tiene prevista tres presentaciones. La primera arrancó este viernes en el estadio Arena Maipú

y congregó a una multitud.

De esta manera la puesta revivió las mini historias creadas por Marcos Mundstock, Carlos López Puccio, Daniel Rabinovich, Jorge Maronna y Carlos Núñez Cortés. No faltó el singular Manuel Darío y sus “canciones descartables” o el maestro Mangiacaprini al cual un dúo impresentable de políticos le solicita modificaciones en el Himno Nacional. También los aplausos devinieron con las canciones ocurrentes como “Sólo necesitamos”; el “Bolero de los celos” (Trío pecaminoso), el fragmento de ópera “La hija de Escipión” y “Educación sexual moderna” (Cántico enclaustrado), donde dos de los integrantes del quinteto de animan a un rap coreográfico que no tiene desperdicio.

Fue otra noche excepcional de la mano de estos cinco grandes del humor fino. Talentos que no pasan de moda y que siguen renovando su afecto con el público cada vez que se suben a un escenario. Como no podía ser de otro modo, el público mendocino los aplaudió de pie.

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