En el "Libertadores de América", Independiente y el "Azul" no se sacaron diferencias y la cosa terminó 0 a 0. Fue un encuentro interesante, donde se propuso mucho y se concretó nada. Buen punto para el once de Mendoza.
En Avellaneda, la "Lepra" se paró firme y sumó un punto ante Independiente
El Azul del Parque no se hizo el sota en terreno ajeno y en los minutos iniciales se paró firme en las inmediaciones del portero local. Tal es así que los delanteros mendocinos propinaron golpes de fuerza en los metros finales y hasta lograron causar alguna molestia en la última línea del Rojo.
Pero claro, Independiente de Avellaneda era el dueño de casa, y como tal intentó acercar peligro al pórtico Leproso. Algunos toques de Montenegro y algo de Mancuello por izquierda fueron las armas del diablo, por lo menos en el primer cuarto de hora.
El partido se hacía lindo, de ida y vuelta, con los dos proponiendo en el campo contrario, sin embargo el cuadro de Mendoza parecía ser más punzante en la zona de concreción. Pérez movedizo, Carboni activo y pivoteando, en tanto Rossi hacía de las suyas entre los centrales.
El minuto 30 fue fatídico para el once de De Felippe, porque los conducidos por Trotta tuvieron dos chances netas de abrir el marcador. No fue bueno el momento de la definición, pero por lo menos mantuvo la pelota lejos de Ayala.
Apenas un tiro para Independiente de Fernández, que pasó muy cerca.
La Lepra brilló en los 45´ primeros. Dominó al local y prácticamente no pasó zozobras en el fondo, sólo le faltó dar el pase final para abrir el marcador.
El segundo período lo tuvo como dominador de las acciones al elenco recientemente descendido de la Primera División. Con poco fútbol, pero con empuje que le imprimieron sus hinchas el Rojo le dio trabajo al uno mendocino, aunque siempre con poca puntería.
Los minutos se esfumaron y el cuadro de Avellaneda terminó dejando una mejor imagen, ya que fueron con todo en busca del gol, cuando casi no había producido situaciones como para convertir.
El partido se diluyó y el cero no se pudo romper. Para el Independiente, el nuestro, el panorama cada vez más claro en cuanto al juego de equipo, y para el Diablo la cosa se complica cada vez más.