La primera Súper Final del fútbol argentino se disputaba en Mendoza y, si bien la esperanza de buen fútbol estaba (principalmente por lo demostrado por el campeón del Torneo Final, Newells, pero también por el juego que viene manteniendo hace tiempo Vélez), el marco de público y la importancia que le iba a dar la gente estaba en duda. Sin embargo, el Malvinas se vistió de fiesta en la tarde del sábado y las dos hinchadas calentaron la previa del flamante torneo.
El Fortín aguantó la potencia leprosa y se quedó con la Súper Final
Las cosas se iban a animar rápido: a los 9, el gol de Lucas Pratto le daba la victoria parcial al Fortín que, en el resto del PT, iba a estar lejos de aumentar la ventaja. Más allá de alguna aislada escalada de Insúa, los intentos de los de Liniers iban a hacer de contra, sin buenos resultados. Por otro lado, el equipo que venía mejor armado para este encuentro era la Lepra, que con el título conseguido hace unas semanas y su continuidad en la Copa Libertadores, demostrarían que la impronta de Martino estaba presente y dominaría todo el resto de la primera mitad.
A los 29, Cubero iba a irse expulsado por doble amonestación, la segunda por una falta en el área. Así, el goleador Scocco intentaba igualar el score, pero Sebastían Sosa, con una gran atajada, hacía que Nacho desperdiciara su tercer penal consecutivo (los anteriores fueron ante Quilmes y Rafaela).
En el complemento, los rosarinos mantendrían la posesión de la pelota, pero no lograban hacer pie ante una Vélez sólido en todas sus líneas, que, sin ponerse nervioso, llegaba esporádicamente y seguían arriba en el marcador. A los 17, un cabezazo de Casco, desviado, iba a ser una de las más claras del elenco rojinegro, junto con un disparo de Figueroa a los 25.
De esta forma, Vélez aguantaba y el encuentro se tornaba cada vez más impreciso. La Lepra seguía buscando de la misma manera, y el conjunto velezano, tranquilo, no sufría ningún susto más allá de tener que defenderse en casi toda la parte final.
El Fortín hizo su juego: arremetió de entrada, y supo mantener la calma durante los 90, a pesar de quedar con uno menos en el primer tiempo. Sin ideas, Newells no entendió que tenía que hacer, ya que con la misma fórmula durante todo el partido (abrir la cancha y tirar centros), se la hizo fácil al once de Liniers, que suma ahora su décima estrella local.
¿Cuál es la recompensa por obtener la Super Final? Además del premio de 1.800.000 pesos para Vélez, campeón; y 500.000 para Newells, sub; el pasaje a la Copa Sudamericana y a la Recopa Argentina, que se jugará con el vencedor en la Copa Argentina, son los agregados que condimentaron a este partido. Como el dueño del título resultó siendo el Fortín, también clasificó a la Libertadores 2014, hecho que ya había logrado la Lepra por ser el mejor del Torneo Final.