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"Le conté a la Policía cómo maté a mi papá"

Una joven declaró cómo último a su progenitor de un disparo en la nuca, cansada de que el hombre hiciera lo que quería con ella.
Por Sección Policiales

A la verdad la dije desde un principio: mis hermanos y mi madre no tienen nada que ver (…) Ese día le conté a una policía cómo maté a mi papá”. Así abrió su declaración Julieta Lucero en el juicio oral por el homicidio de su padre, Julio Ceferino Lucero, ocurrido en octubre de 2010 en el paraje San Antonio, cercano a La Calera en San Luis.

En varios pasajes de su relato, la sala de audiencias de la Cámara del Crimen Nº 1 se inundó de silencio: a la joven de 19 años le costaba rememorar el momento y las razones por las que habría efectuado el disparo que terminó con la vida de su padre.

La autoincriminación de la chica tendría el propósito de disipar las sospechas que hay sobre tres familiares de ella que hoy están en el banquillos de acusados: su madre, Eliana Claudia Manzur, y sus hermanos, Julio y Daniel Lucero.

Sin embargo, los testimonios de Carla Rodríguez, perito de la Policía, y Karina Sosa, allegada a la familia, hicieron tambalear los dichos de la adolescente.

La bioquímica aseguró que no había restos de pólvora en las manos de Julieta. Unas doce horas después de que hallaran el cadáver los integrantes de la familia fueron sometidos a la pericia que detecta restos de componentes de la pólvora en las manos de las personas. La prueba le dio positivo a Manzur y a su hijo Julio y también a la víctima, lo que indica que manipularon un arma. A la chica, en cambio, le dio negativo.

De todos modos, la perito aclaró que ese tipo de análisis presenta cierta vulnerabilidad, que no es ciento por ciento certero. “Frotándose las manos en la ropa o lavándoselas con jabón, (el estudio) podría dar negativo”, dijo.

Sosa es directora de la escuela de San Antonio. Fue una de las primeras vecinas que vio el cadáver. Contó que le tomó el pulso y constató que Lucero ya no tenía signos de vida. Además, dijo que en una charla de la que eran parte ella, Manzur y Julieta, escuchó que la chica anticipó que se iba a hacer cargo del homicidio para salvar a sus familiares. Como en ese entonces era menor de edad –tenía 16 años–, razonó que podía evitar una detención.

La joven contó que la noche del crimen esperó que todos estuvieran durmiendo para levantarse, tomar el arma e ir hacia el sofá cama que estaba en el comedor, donde su padre acostumbraba a descansar. Le apuntó y gatilló.

“Después del disparó escuché que se levantó mi mamá y me escondí debajo de la mesa. Pero cuando ella salió a buscar a mis hermanos dejé el arma donde estaba y me fui a mi pieza”, recordó Julieta. “Luego fui de nuevo al comedor, prendí la luz y me quedé ahí hasta que regresó con mis hermanos”, agregó.

Al borde de las lágrimas la chica aseguró que mató a su padre porque estaba cansada de que siempre hiciera con ella lo que quería, “en todos los sentidos”. Dijo que alrededor de las 17 de ese día, cuando Lucero volvió de San Luis, tuvieron una discusión, porque se había enterado que el fin de semana ella había estado con su novio, Jorge Bustos, mientras él estaba de viaje en San Juan. La amenazó con sacarla de la escuela y le dijo que si continuaba con la relación, iba a matar a Bustos. Por eso la chica le contestó “vamos a ver quién mata primero a quién”.

El camarista Domingo Flores le consultó a Julieta si su papá era permisivo con ella, a lo que joven respondió que su papá hacía todo a cambio de algo. “Él no me veía como a una hija, me veía como una mujer”, expresó. “No quiero entrar en detalles, porque eso va a destruir a mi mamá”, concluyó.

La fiscal de Cámara Diana Bernal interrumpió la declaración de la joven argumentando que, dado que la chica había sido citada como testigo pero se estaba incriminando, debía preservarse su derecho a ser acompañada de un defensor.

El tribunal dispuso que Julieta continuara declarando ya que, con sus respuestas, podía aportar información para esclarecer la participación de las tres personas que hoy juzgan. En caso de haber algún tipo de responsabilidad de la joven que se inculpó, deberá ser investigada y, en todo caso, juzgada en otro debate.

Fuente: El Diario de la República

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