Topolansky fue más allá y propuso la creación de clubes de cannabis, o alguno que plante para su consumo, pero controlados con un registro.
| |
Con este plan, el gobierno de Uruguay sería el garante de la comercialización legal y la calidad de la marihuana, ya que se comercializaría a través de las farmacias. Que el producto que se venda tenga un control de calidad, aseveró la esposa del presidente Mujica y destacó que de esa manera, también se podría afrontar la lucha contra la adicción. No reprimir, convencer, sostiene Topolansky.
El proyecto es denominado regularización del comercio de marihuana, porque en Uruguay el consumo no es delito, lo que es delito es la compra, dijo la senadora del Frente Amplio.
Por último, comparó este proyecto para legalizar la venta de marihuana con las leyes que legalizaron el consumo de alcohol a comienzos del siglo XX. Recordó que el Gobierno hacía negocio y controlaba la calidad de lo que se vendía.
El polémico proyecto se está tratando en comisiones del Congreso y está previsto que en los próximos días se debata en Diputados.