Hasta dónde puede llegar la locura humana. Hasta dónde existe una diferencia entre alentar, agitar y ser expresivos en el sentimiento por un club. Vivimos en un mundo de contingencias, en el cual el fútbol no es ajeno a las atrocidades de la realidad que nos abarca; Independiente Rivadavia transita horas demasiadas difíciles en la Primera B Nacional y para algunos la solución al momento fue causar una barbarie.
Caballero, el más perjudicado de los estallidos de una tarde de furia en el Parque
El "Azul" daba sus primeros pasos de un entrenamiento importantísimo de cara al cotejo del domingo ante Atlético Tucumán y el zarpazo de los inadaptados de siempre desató lo lamentable. Entre los vaivenes de los cruces brutales cayó el misionero, Diego Caballero: el delantero no pudo esquivar un piedrazo, que tuvo como destino su pierna derecha, haciéndole un profundo corte.
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Miradas de preocupación. |
Y fue justamante el delantero "Leproso", quien dio su parecer acerca de lo ocurrido: "Yo no lo puedo creer a esto que estamos pasando. No ayudan estas cosas y encima ahora el domingo no voy a poder estar", comenzó.
Independiente se encuentra en un lugar complicado y la permanencia pende de un hila fino y sobre esa situación Caballero aseguró: "Nosotros entendemos al hincha. Yo me banco que me puteen, porque las cosas no se dan, pero hoy fue demasiado", tiró.
Por último, una de las fijas del entrenador Claudio Del Bosco para doblegar a los tucumanos disparó: "Voy a decirle a mi novia que se vuelva para Misiones. Tengo tres temporadas más, aunque voy a hablar con el presidente para poder rescindir y retornar a mi provincia".