El humilde casete, entrañable para muchos entusiastas de la música de cierta edad, está protagonizando un inesperado retorno.
El humilde casete, entrañable para muchos entusiastas de la música de cierta edad, está protagonizando un inesperado retorno.
La empresa comenzó con casetes y vinilos pero fue adaptando su negocio cuando surgieron los CD, los DVD y la tecnología Blu-ray.Proulx dice ser parte de una comunidad internacional de productores de música local y de amantes del "hazlo tú mismo" que están volviendo a los casetes para promocionar su música.
Pero además, Analogue cree que hay oportunidades comerciales en todo el mundo.
Por el momento, la compañía ha conseguido una posición dominante en el mercado canadiense y atrae a clientes internacionales incluso en lugares como Estados Unidos, donde otras compañías ofrecen servicios de duplicados de casete.
Pero siendo una firma pequeña, Analogue puede ofrecer más flexibilidad y unos plazos de entrega más rápidos que buena parte de su competencia.
"Los pequeños negocios están en una posición única para sacar ventaja de las tendencias porque pueden moverse rápido", explica Helena Yli-Renko, profesora especializada en emprendimientos de la Universidad del Sur de California.
También están en una mejor posición para servir a un nicho de mercado, explica. Pequeñas compañías como Analogue pueden ver grandes beneficios al llenar esos huecos en el mercado. Son beneficios que pueden ser insignificantes para un gran conglomerado que trabaja con clientes más comerciales.
El secreto está en saber capitalizar esas tendencias de mercado y estar al tanto de que pueden pasarse de moda la semana que viene, pueden ser sustituidos por chicos que piden música en memorias USB o por códigos de descarga digitales impresos en Frisbees.
Sigue la pista
"Cuando los pequeños negocios buscan oportunidades como ésta, la primera prueba es: ¿se acopla con lo que hace la compañía? ¿responde a las necesidades de los clientes?", apunta la profesora Yli-Renko.
En el caso de Analogue, sí. De hecho, ha sido capaz de ampliar su base de clientes.
"Tenemos muy buenas referencias", dice Gorman. "De repente nos llegan un montón de pedidos de Australia o Japón". En su caso, el boca a boca funciona en los mercados nicho a los que va dirigido el producto.
Pero aún así es difícil predecir por cuánto tiempo una compañía puede beneficiarse de una moda.
Para Paul Kedrosky, de la fundación Kauffman, las empresas que se benefician de estas tendencias necesitan preguntarse si se trata de una moda pasajera o de algo más fundamental. "Si es sólo algo temporal que se va a olvidar en seis meses, entonces mejor no invertir mucho esfuerzo".
Pero como Analogue era originalmente una compañía fabricante de casetes, está bien posicionada para sacarle beneficios a la moda sin tener que invertir en nuevos equipos.
Y Michelle Gorman dice que mientras las bandas quieran empaquetar su música, Analogue estará dispuesta a subirse a la próxima tendencia.
Fuente: BBC Mundo
