ver más
°
Vista de lujo

Para no olvidar: Osvaldo Bayer acompañó con música el recuerdo del exilio

El escritor e historiador presentó en Mendoza la obra "Exilio" y fue aplaudida de pie por un Teatro Universidad colmado en sus localidades. Blas Rivera y Damián Torres propusieron bellas melodías para contrarrestar la melancolía del destierro.
Por Eugenia Cano

Nostalgia. Relatos en primera persona de una experiencia jamás deseada, pero igual vivida. Y la música, siempre la música para transportar al alma a esos sitios a los que se ansía volver. Melodías que se soñaban pero que la distancia hacía imposible oír. Esto es lo que propuso "Exilio", la obra con la que el escritor Osvaldo Bayer junto al saxofonista Blas Rivera y el bandoneonista Damián Torres, presentaron este miércoles en el Teatro Universidad. Un espacio de encuentro para pensar el destierro. La dictadura. Los que desaparecieron.

Una maleta abierta en el centro de la escena inició el viaje. Ese que el escritor de "Los vengadores de la Patagonia trágica" tuvo que emprender a Berlín en el '75 para dejar el país obligada e injustamente hasta el regreso de la democracia. Y en su historia, la de muchos otros.

El equipaje traía consigo "Operación masacre", de su amigo Rodolfo Walsh al que recordó en varias oportunidades y definió como "un perseguidor de la verdad, la paz y la igualdad".

   
Bayer estuvo junto al saxofonista Blas Rivera.
También la bandera de los pueblos originarios se desprendió entre los objetos. Lucha y reivindicación en la que Bayer se encuentra involucrado de toda una vida como así también el desenmascaramiento de nefastos personajes históricos culpables del aniquilamiento de indígenas como Julio Argentino Roca. "Roca es un genocida, lo podemos demostrar con todos los documentos que hay en el Archivo General de la Nación", dijo en este sentido y se explayó en ejemplos.

También el historiador y periodista dedicó momentos de la puesta a contar las situaciones que no le dejaron más opción que la de irse, la incertidumbre, el plan que elaboró para que un grupo de intelectales exiliados pudiesen volver el día que Videla dejaba el mando de la junta militar para cedérselo a Roberto Viola en el 80’ y que quedó trunco, la mención a los viajes que realizaron la Madres de Plaza de Mayo para que en el exterior conocieran la nefasta realidad que sucedía en la Argentina y la anécdota del brigadier de aviación que antes de partir le dijo con impunidad “usted jamás a volver a pisar tierra de la Patria”, cosa que afortunadamente no se cumplió.

Esto, entre otras menciones y fragmentos de poesías de algunos autores como Juan Gelman fueron parte de la puesta en escena. Relatos que se fueron entremezclando con las fantásticas interpretaciones de los músicos. El piano, el saxo y el bandoneón fueron los instrumentos que envolvieron de melancolía el ambiente con piezas de Piazzolla, Yupanqui, Troilo. Esa añoranza que los exiliados sienten al tener el cuerpo en un lado y la mente otro, siempre pensando en el regreso.

"Espero que hoy puedan ver con gusto esta obra que es una mezcla de poesía con música. Con la música que no podíamos oír los exiliados y siempre soñábamos. Esa música que viene del pueblo, del pueblo argentino. Entonces ver todo esto, a mi edad, es sinceramente tocar el cielo con las manos. Ustedes me han hecho muy, muy feliz con esta noche", dijo Bayer al inicio de la obra y al igual que al final, la gente lo aplaudió de pie.

Te Puede Interesar