Jóvenes, curiosas, inquietas, valientes... talentosas. Así son estas dos hermanas del Valle de Uco que vienen haciendo música desde los 11 años. Marianela y Betiana, Las Hermanas Abraham, llevarán su concepto musical, Los Sonidos del Quetec, al Manzano Histórico. Será el domingo 31 de marzo, desde el mediodía.
Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero no es el caso de Las Abraham, quienes además de presentarse en grandes escenarios como el de Cosquín o el del programa federal Soñando por Cantar, suelen actuar en el Tunuyán que las vio crecer. Esta vez será en el marco de los eventos previstos por Semana Santa cuando Marianela y Betiana llevarán su música de raíz folklórica para el disfrute de los mendocinos y turistas que recorran este típico paraje mendocino lleno de historia.
Después de un 2012 lleno de éxitos que las llevó a actuar en el programa éxito de Argentina, Soñando por Cantar; haber tocado en varias peñas de Cosquín; haber formado parte de la delegación de Mendoza (Marianela puso la voz) en el encuentro folklórico más importante del país; participar del Festival de la Tonada y la Vendimia de su departamento y formar parte de la selección de artistas de la edición 17ª del disco promocional El Canto de mi país, Las Hermanas Abraham desembarcarán en el Manzano Histórico, en un fin de semana colmado de turistas. El domingo 31 podrá verse a las Abraham en el escenario de este importante lugar histórico de Tunuyán.
Las Hermanas Abraham presentan Los Sonidos del Quetec
El dúo de Las Hermanas Abraham está compuesto por Marianela y Betiana, dos jóvenes de Tunuyán, Mendoza, que comenzaron su carrera musical con tan sólo 11 años. El folklore joven comenzaba a ganar terreno y un grupo de niños y su maestra de música empezaron a buscar canciones del repertorio folklórico nacional, para después comenzar a explorar la música cuyana. Desde un comienzo, los arreglos vocales y las armonías fueron los puntos fuertes de su concepto musical.
En 2002, finalmente, nació el dúo de las hermanas Abraham. Paralelamente, ingresaron a la Escuela de música de la Universidad Nacional de Cuyo y comenzaron a absorber diferentes estilos, todos relacionados con el folklore latinoamericano. Los estudios formales les permitieron conocer a mucha gente de su edad, que estaba en su misma lucha: tratar de hacer conocer el propio estilo y poder trabajar de lo que aman.
Las Hermanas Abraham se habían convertido en cantautoras y lograron consolidar su estilo y saber por que camino transitar. Desde ese momento, lo que, en un comienzo, fue sólo un nombre se había convertido en la esencia misma de su música: Los Sonidos del Quetec. La frase que las había identificado había cobrado un nuevo significado: hacer música de raíz folklórica, con un fuerte acento en los arreglos y armonías vocales no convencionales. Siempre dentro del folklore nacional.
El público las elige, la crítica las adora y sus pares las respetan. Marianela y Betiana, Las Hermanas Abraham, han creado un verdadero concepto musical lleno de pasión, poder y, por supuesto, fuego: Los Sonidos del Quetec.