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Música

Liliana Herrero y Sandra Amaya, hijas fieles del Nuevo Cancionero

Las dos artistas abrieron con un emotivo concierto las acciones que habrá en el día de hoy, en conmemoración a los 50 años del movimiento literario-musical que surgió en nuestra provincia y que abrazó luego a toda Latinoamérica.
Por Eugenia Cano

Pensar el arte desde el compromiso y la integración. Un visión no pasatista y consumista de la expresión sino manifestación que fuera testigo de su tiempo, conociendo su pasado nativo y proyectando el futuro. Sí, Mendoza fue tierra fértil de un movimiento que cambió la forma de pensar y de construir cultura y que luego, echaría raíces hondas en otros destinos del continente Latinoamericano.

Fue un 11 de febrero de 1963 que en el Círculo de Periodistas de nuestra Ciudad un grupo diverso de artistas entre ellos, Armando Tejada Gómez, Mercedes Sosa, Tito Francia y Oscar Mathus hicieron público y firmaron con valentía un documento revolucionario: El Manifiesto del Nuevo Cancionero.

Allí se alzaba la voz a “la búsqueda de una música nacional de raíz popular, que exprese al país en su totalidad humana y regional”. Y a la afirmación de que “el arte, como la vida, debe estar en permanente transformación y por eso, busca integrar 
el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo todo para acompañarlo en su destino, 
expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas”.

Medio siglo pasó de aquel histórico día y para seguir manteniendo viva la llama de aquel fuego fecundo es que el Ministerio de Cultura de la provincia puso en marcha una serie de actividades que comenzaron anoche con un concierto a cargo de Sandra Amaya y Liliana Herrero en el Teatro Independencia. Puntapié inaugural de acciones conmemorativas que seguirán el día de hoy y a lo largo de todo el año. Declaradas cada una de ellas de interés Legislativo.

A sala llena, la velada del domingo se vivió con una gran carga emotiva. Un encuentro de hermandad entre el público y los músicos, bendecidos por el espíritu de quienes iniciaron el camino de hacer Patria a través del arte. Paula y Gloriana Tejada; la nieta de Tito Francia, Mildred y; Fabián Matus, hijo de Mercedes Sosa y Oscar Matus, fueron algunos de los familiares que estuvieron presentes.

La cantautora mendocina, Sandra Amaya, fue quien abrió la noche con un puñado de canciones de su valioso repertorio como el himno a la vida “Mujeres del mundo”. Dueña de una voz ancestral colmó el lugar de sensaciones y poderos mensajes que se correspondieron con el aplauso caluroso del público.

Luego llegó el turno de Liliana Herrero, intérprete excepcional de la música folklórica. La cantante entrerriana puso todo su caudal a disposición de canciones de diversos autores. Desde Lisandro Aristimuño con el tema “Tu nombre y el mío”, a creaciones de Armando Tejada Gómez, Juan Falú (como Zamba del Arribeño) y Luis Alberto Spinetta al cierre.

“Me gusta pensar la música como una eterna conversación”, expresó Herrero entre los múltiples momentos que se dio para conversar con la gente y recordar anécdotas con músicos y referentes como la gran Mercedes Sosa. Mientras que sobre el Cancionero dijo: “Tiene la virtud de estar esperándonos para que lo reescribamos y lo pensemos de nuevo”.

Un documental sobre el movimiento literario musical en el que aportaron su testimonio artistas como León Gieco, Teresa Parodi, Víctor Heredia y Daniel Talquenca, entre otros, también acompañó la gala que dejó latiendo al final, un sentimiento de gratitud por aquellos hombres y mujeres que pensaron en la forma de contribuir al desarrollo de su época y de su pueblo y que hoy sigue vive en otros artistas y en nuevas generaciones.

La celebración continúa

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