ver más
°
elecciones en el país trasandino

Andrés Velasco: el precandidato presidencial que se anima a competir con Bachelet si va a las primarias

El economista está dispuesto a competir en las internas con la ex mandataria chilena. Leé la entrevista completa.
Por Marisa Alarcón

El economista chileno Andrés Velasco (52), quien fue ministro de Finanzas durante la presidencia de Michelle Bachelet, aterrizó en la provincia y dialogó con SITIO ANDINO sobre sus intenciones de competir en las primarias del 30 de junio con el objetivo de convertirse en el candidato a presidente de la Concertación.

La Concertación está integrada por cuatro partidos: el Partido Radical, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido Socialista y el Partido por la Democracia y además están los independientes y de ese grupo forma parte Velasco. Si bien aún no se sabe si la ex mandataria chilena volverá a presentarse en las elecciones, el precandidato sueña con ocupar el sillón presidencial y declaró que competirá con quien tenga que competir, incluso con Bachelet.

Consciente de las dificultades que existen en su país Velasco considera que tiene el liderazgo suficiente como para tomar decisiones trascendentales para el desarrollo y crecimiento de su país.

Durante la entrevista el economista criticó al gobierno de Sebastián Piñera, la política económica implementada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y las estadísticas del INDEC.

 Las elecciones primarias serán  el próximo 30 de junio tanto para la Concertación como para la derecha chilena y en noviembre recién serán las elecciones generales.

-¿Si Bachelet decide presentarse como precandidata está dispuesto a competir con ella, cómo está en las encuestas?

-Voy a competir con quien quiera competir, incluso con Bachelet. Mi intención es encabezar la coalición. Bachelet puntea en todas las encuestas y también respecto de los candidatos de la derecha, dentro de la centro izquierda me he consolidado como la segunda opción. Hay encuestas pero muchas no son tan definitivas porque la gente todavía no tiene preferencias, la carrera comienza a pleno en marzo.

-¿Por qué quiere ser presidente de Chile?

-Mi candidatura independiente aspira a renovar la política en Chile. El país tuvo 20 años buenos pero se fueron imponiendo muchas malas prácticas como usar el Estado para darle trabajo a los amigos y centrar la política en tener cupos y no proyectos. Eso cansó a la gente, hay varias transformaciones pendientes que requieren cierto liderazgo.

-Por ejemplo hay que cambiar el régimen laboral, integrar más a jóvenes y mujeres, tomar decisiones respecto de la energía, Chile no tiene gas ni petróleo, hay un gran debate sobre educación. Se ha hablado mucho pero se ha acordado muy poco sobre los cambios. Aspiro a dar el liderazgo que permita tomar esas decisiones.

-¿Cuál es la situación actual de Chile y cómo calificaría al gobierno de Piñera?

-El gobierno actual tiene una bajísima popularidad, la gente siente que las finanzas personales han mejorado pero hay cosas del país que no les gusta, la brecha entre ricos y pobres es grandísima, a la gente no le gusta que persistan discriminaciones y barreras que les cierran oportunidades. Hay un desafío en la educación, las manifestaciones están muy bien pero hay que pasar a las soluciones y eso implica hablar de ciertos temas. Se habla de dinero pero se habla poco de calidad.

-Piñera ha defraudado a sus partidarios y a mucha gente. En parte porque ha sido un gobierno cruzado por los conflictos de intereses. Fracasó a la hora de ganarse la confianza de la gente, hay un tremendo descrédito de las instituciones políticas. Una de las grandes batallas que no ha llegado a buen puerto es la regulación del lobby.

-¿Cuáles fueron sus logros como ministro de Finanzas?

-Hay tres cosas de las que me siento orgulloso; modificamos el régimen fiscal, Chile no fija su política de gastos al arbitrio del ministro o el presidente si no que sigue una regla, eso nos permitió pagar prácticamente toda la deuda pública y tener una situación muy sólida. Segundo, fui ministro de Hacienda cuando se vino abajo el mundo y Chile resistió bien a la crisis a pesar de que fue un golpe grande, el cobre cayó, se cerraron las puertas del financiamiento internacional, la recesión fue muy corta, el desempleo subió muy por debajo de lo que muchos pesimistas habían predicho. Y tercero la reforma de pensiones. Chile tenía un régimen de contribuciones individuales, tenía problemas, hicimos una reforma para mejorar los aspectos negativos y para crear un pilar solidario para quienes no tienen aportes privados.

-¿Qué análisis hace del gobierno de Cristina Fernández?

-No es misterio que soy bastante crítico de algunas decisiones en materia de política económica. La economía argentina durante el último año y medio se empezó a frenar, los problemas a los que se enfrentan eran bastante predecibles como la escasez de divisas.

En cuanto a la inflación no he seguido la situación en detalle, pero es bastante evidente que en América Latina hay dos experiencias muy distintas; una donde está Brasil, Colombia Perú, Chile y Uruguay y le dieron autonomía al Banco Central y la inflación bajó.La experiencia argentina ha sido dramáticamente distinta, se le quitó la autonomía al Banco Central, no hubo un régimen claro de política monetaria, hubo una tendencia sistemática a que las estadísticas oficiales no reflejen la trayectoria real de los precios y eso inevitablemente se traduce en un fenómeno inflacionario.

Te Puede Interesar