La ciencia ha comprobado una y otra vez que la mejor forma de perder peso es a través de una rigurosa dieta baja en calorías y alta en ejercicio.
La ciencia ha comprobado una y otra vez que la mejor forma de perder peso es a través de una rigurosa dieta baja en calorías y alta en ejercicio.
El programa de dietas Weight Watchers, que se hizo popular en los años 70, está basado en teorías skinnerianas, dice el autor.
En él los clientes entran en un programa de consultas y sistema de puntos que regulan su consumo de alimentos, en lugar de prohibirles comer ciertas cosas.
El problema de programas como el de Weight Watchers es su alto costo y la inmensa posibilidad de que el cliente deserte.
Sin embargo, las aplicaciones en internet compensan estos problemas: son de bajo costo y tienen un elemento social -porque la dieta de cada uno se comparte en redes sociales como Facebook o Twitter- que presiona a la gente para que no se salga de su rutina.
Lost It es una de esas aplicaciones. En ella el usuario escoge un peso deseado y se le plantea un plan de consumo estimado de calorías al día, así como de movimiento físico. Lost It permite compartir los resultados de la dieta "en busca de apoyo". Según números de la compañía, el promedio de sus 10 millones de usuarios ha perdido cinco kilos.
Shape Up también permite compartir, e incluso competir con los otros internautas, los resultados de su sistema de puntos, que tiene en cuenta consumo de vegetales, kilómetros caminados y kilos perdidos, entre otras variables.
My Fitness Pal permite sumar todos los alimentos que se consumen y registrarlos, así como grabar los que se comen regularmente.
Freedman dice que aunque Skinner no incluyó el castigo en su teoría, éste se puede incluir, como lo hace GymPact, una aplicación que le quita US$5 al usuario cada vez que elude su programada visita al gimnasio.
Contabilizar la actividad física
Así como hubo un auge de aplicaciones para regular la dieta en 2012, también surgieron varios dispositivos que permiten calcular las calorías que se queman.
La FuelBand de Nike, por ejemplo, se lleva en la muñeca, registra cada paso y caloría y se pone verde cuando se cumple una marca pretendida. El FIT se parece a un reloj y la empresa dice que está aprobado por científicos. El Fitbit mide cada escalera e incluso la actividad física mientras el usuario duerme.
El periodista de tecnología Farhad Manjoo, en una colaboración paraThe New York Times, reseñó varios de los gadgets.
"Aunque me permitieron monitorear mi actividad física", dice el experto, "no fueron de mucha ayuda para monitorear mi dieta".
También ensayó varias aplicaciones y encontró que My Fitness Pal es su preferida, porque le permite sumar todos los alimentos que consume y registrar -con un lector de código de barras- y grabar los que come regularmente; además, dice, "tiene una enorme base de datos con más de un millón de alimentos".
Fuente: BBC Mundo

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