Imposible que pase desapercibido ante el espectador el trabajo de este artista de reconocimiento internacional, nacido en París en 1944, a finales de la Segunda Guerra Mundial, hijo de madre cristiana y padre judío, en cuya obra está presente la huella del holocausto, el archivo y la memoria.
"Boltanski Buenos Aires" comienzan con las piezas que ocupan las salas del Muntref, tienen carácter autobiográfico y representan un hito dentro de su itinerario artístico.
La muestra funciona, además, como una mini-retrospectiva con obras que van de 1985 a 2007.
En la sede de Caseros (Valentín Gómez 4838), comienza el recorrido con Mon coeur, un ambiente a oscuras, las paredes repletas de espejos oscuros de distintos tamaños y en el centro, una bombita que titila al ritmo de latido de un corazón, el del propio Boltanski.
"Es una obra que tiene un efecto particular en los bebes, porque es el primer sonido que escuchan. Pero de otro punto de vista, es muy inquietante porque escuchamos el corazón y tenemos miedo de que se detenga. Y lo cierto es que algún día se detiene, detalla el artista francés en una recorrida para prensa.
Una serie de altares que parecen obras para homenajear a santos pero en las que yo homenajeo a la gente común -señala-, dialogan con pequeñas figuras de cobre recortado (como diablitos o esqueletos) proyectados su sombra en la pared gracias a la luz de pequeñas velas, figuras de las danzas macabras, comenta Boltanski sobre esta particular obra.
Distintas prendas de ropa, remeras, camisas, pantalones, buzos, sweaters, cuelgan y tapan por completo las paredes de una inmensa sala y ya despojadas de los cuerpos que las habitaron cobran un sentido angustiante.
Aquí debe haber dos mil o tres mil personas. Es un recuerdo de toda la gente desaparecida, dispara el creador.
Retratos de caras de bebes recién nacidos, con apenas horas de vida, son vistos por Boltanski como páginas en blanco. Todo está por pasar para ellos. Pero también ya son posibles cadáveres.
"Toda la exposición gira en torno a la misma idea, la memoria y la desaparición, concluye el artista sobre esta muestra que se completa con las instalaciones Reserve, Etre a nouveau, Monuments, Lecon de tenebre, 6 septembre y Shadows.
La instalación Le coeur. El Studio d` enregistrement funciona desde hace dos meses en Tecnópolis -en avenida General Paz y avenida San Martín, otra de las sedes del proyecto Boltanski-, recogiendo los latidos del corazón del público que así lo desea (ya suma 10 mil registros).
Es parte de un proyecto destinado a crecer permanentemente: un reservorio mundial de latidos de corazón de personas de diferentes latitudes que el francés almacena en un archivo construido en una isla del Japón.
"Migrants, en tanto, es la instalación que se presenta en el Hotel de Inmigrantes (avenida Antártida Argentina 1201), en Puerto Madero: más de 200 voces que de manera simultánea y sucesiva desde distintas fuentes, susurrarán -cada una en el idioma de origen- los nombres, edad, ocupación, fecha de llegada al país y sitio de partida, datos que proceden de archivos históricos.