El libro, a cargo de la editorial española Páginas de Espuma, está lleno de viajes, acaso todos equivocados, pero también necesarios e inevitables. Hay viajes en el tiempo: historias que suceden cuando Europa era una isla, en la prehistoria, hasta relatos que imaginan un futuro cercano.
Pero también hay otros viajes: el que hace la memoria para visitar a la infancia y encontrarse con un muro de olvido; el de las decisiones tomadas que no tienen retorno; el de la revelación de la muerte que se transforma en otra manera de vida y, finalmente, el viaje del azar, donde una voluntad secreta o desconocida mueve las intenciones de los personajes.
"Comencé a escribir este libro en mi libro anterior, cuando me preguntaba por el sentido del destierro -anota Obligado en la introducción-. Años más tarde, me encontré pensado en las proyecciones de la diáspora en la vida de quienes la emprenden".
Y reflexiona: "en este momento de crisis, el viaje vuelve a sugerirme el retorno de otras épocas y de ciertas ideas que imaginaba, por fin, extinguidas. Este ir y venir, esta espiral, es la historia de mis cuentos".
Clara Obligado nació en Buenos Aires y vive desde 1976 en España, cuando se exilió a causa de la dictadura militar desatada en Argentina.
Es Licenciada en Literatura y pionera de los talleres de Escritura Creativa organizados en ese país. En 1996 recibió el premio Lumen por su novela "La hija de Marx" y publicó, entre otras cosas, los volúmenes de cuentos "Las otras vidas" y "Por favor sea breve".
En "El azar", primer relato del libro, la joven Lyuba, una rusa emigrada con aspecto de esquimal, se tiende sobre la arena de alguna playa europea y una caracola se le clava en la espalda. A partir de ese hecho, la narración se corre de esa chica de rasgos orientales que luego volverá a visitar otros cuentos, para centrarse en una suerte de biografía de esa caracola.