El libro editado por Anagrama plantea una desgarradora visión del mundo adolescente: Lorenzo es un chico que no logra adaptarse a su colegio, ni a sus amigos, ni a su realidad, y sus padres se muestran preocupados por esta situación.
Por eso es que -según cuenta en esta breve obra- decide fingir ser un niño normal: Tenía que mantenerme aparte pero no mucho, porque entonces llamaba la atención. Me confundía como una sardina en un banco de sardinas. Me camuflaba como un insecto palo entre ramas secas. Y aprendí a controlar la rabia, se sincera.
Lorenzo se compara con los "insectos imitadores: una mosca que vive en los trópicos imita a las avispas. Tiene cuatro alas, como todas las de su especie, pero las superpone de manera que parecen dos. No hace nada, es buena. Pero, vestida como una avispa, infunde miedo", relata.
La novela arranca cuando el protagonista decide simular que tiene amigos, que todo marcha bien y que se irá una semana a esquiar con ellos, pero en realidad se encierra en el sótano de su casa.
Allí planea pasar siete días sin conflictos, sin molestos compañeros de escuela, sin comedias ni ficciones: tan solo disfrutando de su soledad acurrucado en un viejo y polvoriento sillón, entre botellas de Coca Cola, latas de atún, novelas de terror y la play station.
Pero un día, lo inesperado: su hermanastra Olivia, nueve años mayor que él, irrumpe en su búnker llena de ruda y enfermiza vitalidad y lo obliga a cruzar la línea de sombra, a quitarse la máscara de adolescente difícil y a aceptar el juego caótico de la vida exterior.
El ingreso de Olivia en la historia -una joven díscola, extrema y con problemas de drogas- marca un giro inesperado en la relación entre los hermanos y convierte el relato en un cuadro bellísimo y conmovedor, doloroso y atractivo, perturbador y tierno.
"Un adolescente es el perfecto protagonista de una historia", había dicho el propio Ammaniti a Télam durante su visita al país para la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2008.
"Viven en una época de transición de la vida que no se repite nunca más, pierden las certidumbres y empiezan a preguntarse quiénes son, es muy difícil en esta etapa entender los propios deseos, y por eso mismo pueden tener gestos de extrema generosidad como de extrema crueldad", había dicho el autor.
Nacido en Roma en 1966, Ammaniti fue galardonado con el Strega y el Viareggio, los premios más prestigiosos de su país, posee incontables lectores y sus libros fueron traducidos a 44 lenguas.
Entre sus novelas destacan El secreto, Que empiece la fiesta, Como Dios manda, Te llevaré conmigo y No tengo miedo, esta última -sobre un niño que encuentra a otro, oculto en un pozo- adaptada a la pantalla grande.