"Septiembre 1936. Tengo 12 años, casi trece. Soy boy scout", comienza a narrar el protagonista del nuevo libro del autor de "Mal de escuela": la acción transcurre en un campamento al pie de los Alpes donde se libra una guerra scout entre dos grupos de la que participa este niño que luego se convertirá en escritor.
"Como no soy muy fuerte, pierdo mi vida desde el inicio de las hostilidades. He caído en una emboscada (.) Me atan a un árbol para evitarme la tentación de, incluso muerto, reemprender el combate. Y allí me abandonan. En pleno bosque", describe la experiencia traumática que lo signará durante toda la adultez.
El adolescente toma conciencia de su cuerpo a partir del sentimiento de miedo que le provoca haberse quedado solo en el campo, atado por sus compañeros a un árbol mientras las hormigas trepan por sus piernas y experimenta sensaciones traumáticas que van desde el abandono hasta pensamientos asociados a la muerte.
Los cuadernos autobiográficos donde se narran esa experiencia y muchas otras que testimonian la relación entre un hombre y su cuerpo son hallados por la hija del protagonista tras la muerte del casi nonagenario narrador.
"Diario de un cuerpo", editado por Mondadori, es el último trabajo de Pennac, el profesor y escritor francés nacido en Marruecos en 1944 cuya anterior obra, "Mal de la escuela" -donde relataba su fracaso escolar- se convirtió en best-seller y fue traducida a numerosas lenguas.
Este nuevo emprendimiento literario supone un nuevo desafío narrativo para el autor, que en este caso coloca en paralelo casi un siglo de la vida del personaje con algunas de las circunstancias más emblemáticas del siglo XX: guerras, transformaciones y movimientos sociales que aparecen esbozadas a partir de las distintas manifestaciones del cuerpo.
El clásico axioma que dictamina "el cuerpo habla" es retomado por el autor de "Como una novela" y "La felicidad de los ogros" en esta historia que suma a las facultades del cuerpo la posibilidad de escribir y hasta llevar un diario.
Pennac elegir justamente el cuerpo de un varón nacido en 1923 a reflexionar desde que tiene 12 años hasta que cumple los 87 y fallece en 2010, sobre las transiciones en torno a una temática que pasó de ser su "confinamiento" a principios de siglo hasta ser considerada en la actualidad como foco excluyente de producción de sentido.
El escritor aporta a las vicisitudes de su protagonista algunas reflexiones autobiográficas en torno al conocimiento de su propio cuerpo y a las estrategias que desarrollan los individuos para disciplinar el miedo a la enfermedad, el dolor y la muerte.
La temática del cuerpo, explorada largamente en las letras francesas de la mano de autores como Ravelais, Montaigne, Diderot o Rosseau, irrumpe en esta ocasión con un desenfado que tiene correlato en el lenguaje certero y por momentos poético que Pennac elige para narrar la evolución del cuerpo a través del tiempo.
El escritor relata sin pudores las alternativas de la realidad corporal, incluyendo algunos momentos cargados de humor y reflexiones filosóficas sobre secreciones, sensaciones y síntomas que incluyen la fiebre, los mocos, los vómitos, la masturbación, la sudoración, el ritual de degustar un café y las sensaciones durante el baile, entre otras experiencias.