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creer o reventar

El mundo del hampa: los apodos más insólitos en la jerga delictiva

SITIO ANDINO reunió los sobrenombres y las historias detrás de ellos más increíbles de nuestra provincia. Desde "El Chupa Dedo" hasta el "150 pesos", pasando por famosos como "El Morocha". Imperdible.
Por Pablo Segura

“Detuvieron al Monedita”. Frase que llega a las redacciones de cada uno de los medios de comunicación de la provincia. Detrás de eso hay un hecho delictivo pero, indudablemente, los apodos de algunos delincuentes se llevan la atención del lector.

Es por esto que SITIO ANDINO consultó con autoridades policiales, fuentes penitenciarias y empleados de las distintas cárceles de la provincia, para hacer un repaso de los apodos más insólitos y, además, de las increíbles historias detrás de esos sobrenombres. Pase y vea.

“El Monaguillo” Dagne Vera. Interno que está preso en San Rafael, acusado de homicidio. Su historia indica que cuando era niño era monaguillo en una iglesia de ese departamento y al ingresar al penal, le pusieron ese apodo.

“El Marciano” Diaz Pastén. Quienes lo conocen, aseguran que anda todo el día “volando”. Es famoso porque fue entrevistado en el programa televisivo “cárceles”. Luego de ese programa, se casó con una empleada de una reconocida tarjeta de crédito, pero luego se separó.

“El 150 Pesos” Baigorria. Al hombre le tuvieron que amputar una pierna y de allí le surgió su apodo porque dicen que es “gamba y media”. Es hijo de un comisario de la provincia y está preso por robos.

“El Morocha” Cerón. Uno de los delincuentes más famosos de la provincia. Ya fallecido, el joven morocho recibía ese apodo porque, aseguraban, era homosexual.

“El Come Vidrios” Valenzuela. Sujeto conocido en el penal de Boulogne Sur Mer porque cuando tiene hambre, come vidrios. Conocido en el mundo del hampa por haber protagonizado al menos cinco fugas. Ahora está en libertad.

“El Hechicero” González. Alojado en Almafuerte, acusado de varios robos y un homicidio dentro del penal. Es petizo y el resto de la población carcelaria eligió ese sobrenombre.

“El Gran Anca”. Los presos aseguran que tiene una cola “muy grande” y que es homosexual.

“Buenas Noches”. Alojado en Almafuerte, este interno es señalado como el “bobo” del penal. “Dicen que es inocente, que no tendría que estar en el penal, entonces le dicen buenas noches”, aseguró un penitenciario.

“Yiyi” Gigena Díaz. Un interno que asume su homosexualidad y pide que le llamen así. Lleva 25 años preso por asesinar a un joven y enterrarlo en su propia casa.

“El Chupa Dedo” Espinoza. Alojado en Boulogne Sur Mer y que está todo el día chupándose el dedo. A raíz de esto, ha tenido problemas en su paladar y tiene la falange herida.

“El Calesita” Echegaray. Fue detenido en un mega operativo anti drogas. Con él cayeron presos varios familiares, entre ellos, su padre, que tenía una calesita. A ese operativo la policía lo denominó “Carrousel blanco”, por su apodo.

“El Trapito” Saez Formenti. Otro de los denominados “inocentes” del penal. Se encarga de lavar la ropa de varios presos, y de allí el alias.

“El Shampoo”. Preso por asesinar a varias personas. Aseguran que “se limpia a todos”. Actualmente está en libertad.

“Loco de la Colcha”. Otro asesino serial. Varios testigos señalaron que mataba a la gente, con una manta en la cabeza.

“El Pancuca” Di Campri. Quienes lo conocen lo señalan por tener “panza, cu… y cabeza”. Está preso en Almafuerte.

“El Gato Araya”. No tiene sobrenombre insólito, pero las fuentes destacaron este caso porque su verdadero apodo es “Marcelo o Marcelito”. Aseguran que el apodo “gato” fue puesto por sus enemigos, entre ellos el Rengo Aguilera, porque en la jerga delictiva esa denominación significa ser “miedoso”.

“El Bolsita” Orellano Silva. Conocido en Almafuerte porque pasó sus primeros años en el penal con una bolsa de colostomía pegada a su cuerpo.

“El Berenjena” Aguilar Montesino. Por su color de piel. Está incomunicado en Almafuerte.

“Congo” Barrera Ontiveros. Nacido en San Rafael, tiene un parecido a un mono. “Tiene brazos largos, está cortado por todos lados y camina mal”, señalaron fuentes policiales.

“El Pescado” Rivero. El apodo no es insólito, pero su historia sí. Aseguran que cuando se tapan las cloacas del penal de Boulogne Sur Mer, es él quien se mete, en forma de pescado a las tuberías para solucionar el conflicto.

“Cara de Camión” Lucero Páez. Tiene la cara grande y “para adentro”. Es uno de los acusados de haber descuartizado a Sergio Salinas. Está alojado en Almafuerte.

“El Chispita” Ciliprandi Zanetti. Joven detenido en San Felipe. Cayó preso por prender fuego a su peón en Lavalle.

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