Once son los policías de la Federal acusados de pedirle coimas a comerciantes a cambio de no llevarlos detenidos o incautarles mercadería. Esta mañana comenzó el juicio oral y público en los Tribunales Federales contra ellos y el primer testigo mantuvo su declaración realizada a pocos días de los allanamientos irregulares.
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Once federales en el banquillo acusados de pedir coimas
Los once hombres que llegan a debate libres son: Juan Manuel Merlo, Héctor Calderón, Marcelo Guerra, Fabián Mayorga, Carlos Acosta, Daniel Ouviñas, Guillermo Pizarro, Daniel Zurita, Marcelo Céntola, Sergio Merelle y Rubén Legrand.
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"Ahora podés llegar a quedar preso y te pueden clausurar el local a no ser que quieras colaborar ", fue una de las frases que le dijo uno de los policías de la Federal a Montero.
Este procedimiento puso en evidencia el supuesto pedido de dinero de los hombres de la Fuerza a cambio de no clausurarle el comercio.
Montero declaró sin los policías en la sala, por temor, y al igual que en el testimonio realizado a pocos días del allanamiento en su comercio, afirmó que los policías le pidieron $20 mil a cambio de no cerrar alguno de sus tres negocios.
Los policías llegaron al local del Shopping diciendo que iban a secuestrar mercadería para averiguar su procedencia. A los pocos minutos me llaman diciendo que en los otros dos locales -del Jumbo y de calle Catamarca- estaba ocurriendo lo mismo. Mientras colocaban mercadería en cajas, llamé a mi mujer para que juntara toda la documentación acerca de los productos, dijo Montero frente al Tribunal presidido por Alejandro Piña. El hombre continuó su relato afirmando que durante el operativo se descompensó por el mal momento que me hicieron pasar.
Qué problema, ¿no?, y fijate que te pueden llegar a clausurar el local la gente de Aduana y encima podés quedar preso; me dijo uno de los hombres a cargo del allanamiento, quien siguió diciendo que esto se podía arreglar si yo quería colaborar, confesó Montero. Fue entonces, que el hombre juntó alrededor de $20 mil de los tres negocios y le entregó los billetes al policía.
Luego de la entrega del dinero, Montero fue a una comisaría -acompañado por el hombre de la Fuerza- donde quedó procesado por infringir la ley de propiedad intelectual, delito del que finalmente resultó absuelto.
Días después habría llamados telefónicos entre Montero y el policía, con la intención de que el comerciante siguiera pagando mensualmente una cuota para que lo cayeran otros allanamientos en el lugar, aunque Montero se negó.
Tras este hecho me enteré que a otros comerciantes les había pasado lo mismo. En ese momento, pensé que se trataba de una multa y pagué porque creía que el mundo se me venía abajo, sostuvo Montero.
En tanto, la mercadería incautada en el lugar nunca fue recuperada por el propietario, quien aún no comprende la razón.
Luego del relato de Montero, el debate pasó a un cuarto intermedio y se retomará la audiencia el próximo martes.