La Justicia absolvió a la única acusada por la muerte de una familia ocurrida en octubre de 2007 luego de inhalar monóxido de carbono que emanaba de un calefón cuya instalación estaba defectuosa.
La Justicia absolvió a la única acusada por la muerte de una familia ocurrida en octubre de 2007 luego de inhalar monóxido de carbono que emanaba de un calefón cuya instalación estaba defectuosa.
En tanto, minutos después de conocer la sentencia, los familiares de las víctimas estallaron en llanto y al cántico de Asesina, Asesina , le reprocharon al Tribunal el fallo, considerado injusto.
Torres estaba imputada por el delito de homicidio doloso agravado por el número de víctimas, razón por la cual la fiscalía, durante los alegatos, solicitó que sea condenada a 3 años de prisión.
Alegatos
Durante los alegatos, el abogado sostuvo que la imputada actuó con negligencia grave, ya que no hubo ninguna forma de que pudiera ignorar el mal funcionamiento del calefón. Además, para el letrado, le dueña estaba obligada a realizar el mantenimiento del lugar cuando se dispone a alquilar el inmueble.
Por su parte, y en la misma línea, la querella sostuvo que las muertes podrían haberse evitado y que no existe ninguna prueba de que el calefón fue reparado.
En tanto, en un alegato contundente, Juan Day, representando a la defensa, recalcó la que situación anómala del calefón no era advertible para todos y que sólo alguien con experiencia podía determinar algún tipo de falla.
Asimismo, el letrado sostuvo que su defendida se basó en la confianza del gasista de toda la vida que no estaba matriculado- quien confirmó que el funcionamiento del calefón era el correcto y que eran los inquilinos quienes no sabían utilizarlo.
Por todo esto, Day solicitó la absolución de Torres, tal cual ocurrió.
El caso
La familia Almonacid, compuesta por Marcelo, su esposa y dos hijos, fallecieron el 20 de setiembre de 2007 como consecuencia de inhalar monóxido de carbono que emanaba del calefón del departamento de la calle Pedro Goyena y Canota del Segundo Barrio de Empleados de Comercio de Godoy Cruz.
Las víctimas se habían mudado ese mismo día al inmueble.
