miércoles 10 ago 2022

El cadete y el ayudante

Por Eduardo Press.

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22 de mayo de 2022 - 07:00

Cuando la enfermera Florence Nightingale llegó al hospital militar en Turquía durante la guerra de Crimea (1853-1856) encontró un panorama de terror. Los soldados morían en el piso, el número de bajas era desorbitante.

La joven enfermera observó a soldados cubiertos de mugre en un espacio rodeado de ratas, con heridas abiertas paradas con trapos sucios e infestados de pulgas. Al encontrarse con esta situación notó algo que iba a cambiar la historia a partir de un detalle no menor, pero que para el resto era superfluo.

Florence y su equipo se hicieron cargo de un factor fundamental: la higiene. Comenzaron a mejorar el estado de las salas y la calidad de la alimentación. Este cambio fue fundamental para bajar la tasa de mortalidad y evitar muertes por contaminación. No sólo su cuidado fue hacia los pacientes, también recibieron mejores condiciones el personal de guardia.

Más allá de que hoy es conocida como precursora de la enfermería profesional contemporánea y creadora del primer modelo conceptual de enfermería, este cambio significó mucho. No se dieron cuenta los médicos ni el personal jerárquico del hospital, pero sí ella y su equipo.

-¿Qué queremos mostrar?-

La importancia de una persona "secundaria", "accesoria" que pudo detectar desde la intimidad de la información que fallecían más soldados por las malas condiciones del hospital que en el campo de batalla.

-¿Qué pasa en las empresas?-

Las empresas, sean grandes, chicas y otras organizaciones cuentan entre su personal infinidad de personas que cumplen tareas "menores", "accesorias" y al mismo tiempo necesarias. Toman decisiones menores, no como las de los altos directivos de una empresa, pero sí de las cuales dependen las actividades del día a día sin las cuales todo sería mucho más complicado.

-¿Quiénes son?-

Recepcionistas. Son la cara de la empresa, suelen ser el primer contacto de un potencial cliente, proveedor y cualquier persona que desee o necesite tomar contacto con la empresa. Todos sabemos la responsabilidad que trae consigo, de cómo es ese primer contacto depende de que continúe o no.

Cadetes. Llevan, traen, van al banco, depositan dinero, retiran dinero, van de una oficina a otra, en general no tienen un referente único y muchas veces es conocido como "el che pibe". Es así, todo bien, pero si algo de esto falla las consecuencias pueden ser muy serias.

Personal de limpieza. Los espacios físicos, muebles, pisos, baños, espacios del café, ventanas, y muchas otras cosas deben ser limpiadas y estar limpias para ser usadas por la gente. Todos sabemos la importancia que tiene "lo limpio", no solo por visual, hacen a la higiene del espacio de trabajo y al confort necesario para desarrollar las tareas.

Ayudantes. Todas las áreas tienen sus ayudantes que cumplen tareas indistintas, pero como venimos diciendo, son esas tareas que "alguien" las tiene que hacer sino las cosas no funcionan.

Los que realizan movimientos de mercadería. Manejan máquinas que transportan cajas más grandes, más chicas, pallets, más pesados o menos pesados. Todas contienen objetos que tienen un valor, cualquier descuido puede significar una rotura con la consiguiente pérdida económica e incluso riesgo para la integridad física del propio operario o terceros.

Hay muchos más: los utileros en los clubes deportivos, los repositores de los supermercados, los utileros en los teatros, los llamados "plomos" de las bandas musicales, operadores de cables en sets de filmación y canales de tv, ayudantes de técnicos de sonido e iluminación en espectáculos, ayudantes de mantenimiento, los que ordenan los lugares de trabajo para que cada día la gente tenga sus cosas en orden para poder hacer su trabajo, etc.

Todos estos trabajos tienen algo en común: requieren profesionalismo. Cada uno se tiene que hacer correctamente para que las cosas funcionen. A veces pueden pasar desapercibidos, pero son tan importantes como la higiene en un hospital.

-¿Entonces?-

Todos los trabajos son dignos, y todos los trabajadores merecen respeto y ser tenidos en cuenta tanto para los reconocimientos como para la preparación y formación Aunque pasen desapercibidos y sus tareas no tengan "notoriedad" son imprescindibles para el buen funcionamiento de una empresa u organización.

Son y deben ser parte de las gestiones que se realicen para generar compromiso y sentido de pertenencia.

También, son una fuente inagotable de información sobre la marcha de las cosas, ya que al estar en el día a día en tareas específicas pueden tener propuestas para mejorar los procesos y las condiciones laborales.

-Amigo lector: ¿Le prestan atención a las "enfermeras" de su empresa? ¿Está seguro que todas las áreas son escuchadas por igual?

*En colaboración con la Lic. Sofía Florín, Especialistas en Psicología Organizacional, Empresas Familiares y Emprendedores.

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