Los radicales mendocinos esperarán los resultados de las primarias para definir a qué otros candidatos para presidente apoyan, mientras cada vez les preocupa más el desempeño de Ricardo Alfonsín.
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La UCR aguarda las primarias para buscar otros candidatos a presidente
La Unión Cívica Radical se encuentra en un brete: lo que hace varios meses eran números adversos que podían revertirse hoy se ha convertido en una tendencia difícil de revertir para el radicalismo.
Las encuestan coinciden en otorgarle casi nunca más de 10% de intención de voto al postulante radical en Mendoza, muy lejos de la posible performance de la fórmula Iglesias-Jaliff.
Así, el candidato presidencial podría terminar ejerciendo de ancla para la fórmula liderada por el ex gobernador, que ya comenzó a buscar otras fórmulas presidenciales para anexar a su candidatura.
El gran temor radical es que la aparentemente enorme diferencia de votos entre Cristina Kirchner y Ricardo Alfonsín podría arrastrar a Iglesias a una derrota frente a Paco Pérez, pese a que hoy los sondeos lo ubican por encima del candidato peronista.
Además, los últimos pasos del candidato radical han sido en falso, con el pedido de renuncia a Zafaronni del que él propio partido y sus aliados se despegaron.
Pero lo que más enojo ha causado en el radicalismo provincial es la poca predisposición de Alfonsín a visitar la provincia.
El diputado nacional estuvo en Mendoza el 21 de julio e iba a repetir su paso por estas tierras los primeros días de esta semana, pero una gripe le impidió viajar.
Pero luego fue imposible para los dirigentes mendocinos acordar una nueva visita antes de las elecciones.
El radicalismo ahora trabaja sobre dos ejes: primero, buscar tras el 14 de agosto y previendo resultados desfavorables sobre la fuerte provincialización de la campaña.
Esa estrategia centrará la campaña sobre la figura de Roberto Iglesias, dejando a la vera a dirigentes como Julio Cobos, que trasladan la batalla a la nación y adoptan como enemiga a Cristina Kirchner.
El radicalismo, en cambio, prefiere apuntar todos sus dardos a Celso Jaque, ya que entienden que la figura del Gobernador es sustancialmente más endeble que la de la presidenta.
Hay que esperar al 14, dicen, casi resignados, los dirigentes radicales, mientras ya trabajan en tener a Binner en sus boletas y miran con cariño a Alberto Rodriguez Saá.