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Estado de Sitio

La economía arranca pero todavía no derrama

Por Marcelo López Álvarez

 En medio de la pelea política por el acuerdo con el Fondo, con el telón de fondo de una inflación galopante de la cual parece no haber responsables, ni tampoco soluciones, los números de la macro le traen buenas noticias al Gobierno, pero conjuntamente otro desafío, que esos números lleguen a los bolsillos de los ciudadanos.

Otro buen desempeño de la balanza comercial, una sensible baja en la desocupación y la confirmación de un crecimiento importante del PBI en 2021 son los tres datos con los que el INDEC le dio buenas noticias a un Gobierno enredado en sus propios problemas y en la falta de decisiones en temas que calan profundo en la sociedad y en su núcleo de votantes.

La balanza comercial de febrero cerró con un superávit de 809 millones de dólares. El balance positivo de los dos primeros meses, que se ubica en 1100 millones, ya comienza a mostrar el beneficio de la explosión de los precios internacionales de los commodities. Las exportaciones argentinas crecieron en ese periodo un 2,2% en volumen, pero un 11 por ciento en valor. En cuanto las importaciones hay un dato interesante ya que crecieron fundamentalmente las de capital lo que corrobora que sigue el proceso de recuperación industrial y productiva.

También aparecen datos interesantes en la sustitución de importaciones que consumen muchas divisas como el rubro automotriz. Según las estadisticas recientes el patentamiento de automóviles tuvo un cambio importante. Se están patentando un 60 por ciento de autos de producción nacional y 40 por ciento importado en tanto que a fines de 2019 la relación era 70 por ciento de importados y 30 de nacionales.

La previsión de la balanza comercial para el año tiene el mismo color azul que la de 2021 que tuvo un superávit de 15 mil millones de dólares, claro que esos números positivos son los que también le traen un dolor de cabeza al Ejecutivo en la discusión que hoy lo atraviesa política y económicamente; Dónde está ese superávit, por qué a pesar de un año muy positivo las reservas del Central siguen siempre al límite. Hay cientos de explicaciones que se ensayan de ambos lados, pero seguramente darán para otro espacio.

Los datos de balanza, uso de capacidad instalada, desempleo, etcétera van en sintonía con el crecimiento del PBI del 2021 que se confirmó como uno de los más grandes del orbe. El INDEC confirmó que fue de 10.3 por ciento.

Los sectores que más aportaron al crecimiento del PBI en 2021 fueron la Industria, con un aporte de 2,5 puntos porcentuales y una suba del 15,8%, y el comercio, que explicó 1,7 punto porcentuales del incremento, tras cerrar el año con una mejora de 13,2% respecto a 2020. Sin embargo, las mejoras aún son muy desparejas en muchos sectores sobre todo los vinculados a cultura, turismo, gastronomía etc, no muestran recuperaciones en estos datos, aunque si seguramente lo mostraran a partir de se conozcan las estadisticas del primer trimestre del 2022.

El despegue de la economía es detectable también en los índices de desempleo que bajo a 7 puntos en el cuarto trimestre del año pasado, 4 puntos menos que el mismo periodo de 2020. Además la tasa de empleo alcanzó un máximo histórico ubicándose en el 43,6% de la población, ya que desde el inicio de la serie en 2016, no había logrado superar el 43%. En tanto que la tasa de actividad en el cuarto trimestre de 2021 alcanzó el 46,9% de la población y creció 0,2 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior (46,7%) y 1,9 respecto al mismo trimestre de 2020 (45,0%).

El dato destacable de la baja del índice de desempleo se registró no por que los desocupados dejen de buscar empleo sino fundamentalmente por la creación de un millón ochocientos mil puestos de trabajo.

Hay dos datos de estos buenos números que no se pueden dejar pasar porque marcan temas sobre los que se debe trabajar en profundidad. Por un lado, el segmento de los jóvenes sigue siendo el que más alta tasa de desocupación registra y por otro los sueldos siguen siendo muy bajos en comparación con los montos necesarios para vivir de acuerdo a los propios datos del INDEC de la canasta básica.

Los números de la economía le sonríen al gobierno, pero si no logra que esas mejoras ostensibles bajen rápidamente a la diaria, será lo mismo que nada y demostrará que una vez más los procesos de concentración de la riqueza no se desarman, sino que se consolidan.

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