El mandatario pampeano expuso que el pedido mendocino de arbitrio -que fue oficializado hace ocho días, pese a que el Gobierno lo da por presentado en junio de 2020- es "extemporáneo" y solicitó sea descartado. Si bien en Mendoza hay escepticismo respecto a lo que resuelva el Jefe de Estado, se entiende que el mecanismo de laudo ya se activó con la remisión de De Pedro al presidente, por lo que ahora resta esperar el cumplimiento de los pasos procesales y la definición de Alberto.
La pelota, entonces, pasó a manos de Casa Rosada. Por reglamento, Coirco le otorga a Fernández unos seis meses (entre presentaciones de las partes y pedidos de extensión) para dar a conocer su veredicto sobre el conflicto.
Ziliotto y De Pedro se reunieron en Casa Rosada y trataron el tema Portezuelo (Foto: Prensa Ministerio del Interior)
Sí se refirió a la disyuntiva que rodea al proyecto hidroeléctrico el senador nacional Alfredo Cornejo, quien durante su gobernación firmó el convenio para que la Nación transfiera 1.023 millones de dólares para financiar la obra, tal como se acordara entre Julio Cobos y Néstor Kirchner en 2006, a contraparte de que Mendoza desistiera del juicio por los perjuicios ocasionados por la promoción industrial.
El legislador respaldó la estrategia adoptada por la administración de Suarez de no avanzar con la adjudicación hasta tanto el presidente se expida sobre la viabilidad del proyecto. "De haberla adjudicado sin despejar la seguridad jurídica, se hubiese generado un hecho nuevo que La Pampa iba a cuestionar y trabar la obra", manifestó ante la consulta de Sitio Andino.
Además, envió un mensaje a Fernández: "El laudo es a favor o en contra. Y si es favorable que sea sin ambigüedades, categórico y sin cuestiones híbridas, como que no cuestionan la obra pero que hay que hacer un nuevo estudio de impacto ambiental, que postergaría el proyecto".
Asimismo, reclamó un pronunciamiento "rápido" para evitar más dilaciones, ante un posible escenario de que "el presidente no laude nunca".