Probablemente a la hora de decorar tu casa, no prestes mucha atención a la cortina de ducha e incluso puede que ni siquiera tengas una, prefiriendo las mamparas. Sin embargo, este accesorio puede ser de lo más ingenioso. Y es que pudiendo elegir una muy divertida para qué te vas a conformar con otra más básica.
Un buen regalo.
Los compañeros de piso han optado por una cortina que desde luego no es para pasar un rato tranquilo en la ducha. Y es que tener a tus amigos mirándote mientras que intentas asearte no invita a la reflexión.
Dinosaurio en remojo.
A este dinosaurio no parece gustarle mucho que le interrumpan en mitad del baño. Y es que cualquier se mete ahí.
Cortina náutica.
Él podía elegir la cortina de ducha siempre que fuera náutica y desde luego que no dejó pasar la oportunidad ni lo más mínimo.
Libros que no se mojan.
Aunque seas un fanático de la lectura, estos libros no se van a echar a perder en contacto con el agua. No es mala idea llevar tu propia biblioteca incluso hasta la ducha.
A los ojos de Jesucristo.
No termina de molar que Jesucristo te esté contemplando mientras que te duchas, pero para gustos, los colores, como dice el refrán.
No cambia nada.
Difícil encontrar una cortina de ducha que se integre tan bien en el entorno. Bravo.
Error a la hora de mostrar la ducha.
Mientras que siga apareciendo el error, parece que el acceso al interior de la ducha está vetado. Un alivio para poder asearse tranquilamente. Insuperable.
Un perezoso ofreciendo pizza.
Probablemente no sea la más bonita, pero en originalidad pocas pueden competir con ella.
Tabla periódica con sorpresa.
Esta tabla incluye un elemento sorpresa en la cortina, pero seguramente la persona que se esté duchando prefiere no saber cuál es.
La cortina más inquietante.
Por muy cinéfilo que seas, esto más que un homenaje al cine de Hitchcock es algo de lo más inquietante.
Llamadeus Mozart.
Lo tiene todo: una llama, un homenaje a Mozart y todo en una cortina de baño. Sí, el nombre es real. Difícil de superar.
Perdido en el bosque.
La verdad es que para acceder a la ducha primero hay que recorrer el bosque. Fácil perderse.