Diez años después del fin de ETA, se respira normalidad en las calles y la política de Euskadi en comparación con Irlanda del Norte y Colombia que, casi al mismo tiempo, abordaron procesos similares. Pasados diez años, los últimos informes revelan que el desconocimiento del pasado reciente entre las nuevas generaciones es importante. Los programas educativos por el momento no parecen haber provocado un resultado significativo. Tampoco su demanda es generalizada en el sistema educativo. Pese a ello, las unidades docentes, la presencia de víctimas de terrorismo en las aulas o los programas que promueven una cultura de paz sí han registrado un avance importante en estos años.












