"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).
"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).
El imprescindible de hoy es... Mario Enrique Mátar.

Mario en el medio, con gorrita.
Mario nació el 30 de septiembre de 1957 en San Rafael, lugar donde vivió hasta los 10 años. Hijo de Elías Matar (reconocido médico sureño) y Dora Peñaloza y hermano de Eduardo, que murió muy joven.
Su infancia fue en la zona de las calles Belgrano y Buenos Aires del departamento sureño.
Sus padres compraron un departamento en la ciudad de Mendoza y cuando estaba en cuarto grado empezó a cursar sus estudios en el Colegio San José de los Hermanos Maristas en la Ciudad de Mendoza. Igualmente, sus vacaciones las pasaba en San Rafael.
En su juventud fue un fanático de Los Shakers, lo que hizo que se acercara a The Beatles y otras bandas más. Su primer instrumento fue una batería y después llegó a aprender guitarra.
Sus inicios fueron en 1976 cuando dio a luz una banda llamado "Tiempo después". Un poco más tarde nació uno de los proyectos más importantes que ha tenido el rock de Mendoza: "Altablanca", del que fue fundador, líder y figura.
La banda fue la primera que logró convocatorias masivas en Mendoza pero además su fama logró trascender las fronteras locales.
Mario tuvo momentos cumbres en su vida, como cuando en 1984 viajó a Los Ángeles para estudiar en el Musicians Institute de Hollywood, con profesores de la talla de Duanne Deyo y Jorge Strums. De allí, volvió con una guitarra sintetizada digital con MIDI, marca Roland 707, siendo la primera de este tipo en el país.

En 1985 se sumó a la banda que acompañaría a Piero en una gran gira de 10 meses por todo el continente, junto a Los Enanitos Verdes. La historia siguió con Salsa Blanca, con quien estuvo en Italia durante 6 meses. Neptuno Club y Zonda Projeckt fueron sus últimos grupos.
En el año 2010 fue declarado Ciudadano Ilustre de Godoy Cruz y la Escuela de Rock de Guaymallén lleva su nombre, donde fue su primer director artístico. En 2016, en el marco de la conmemoración por el Día Internacional de la Música, recibió un reconocimiento por su trayectoria de parte de la Cámara de Senadores, la Secretaría de Cultura y SADAIC.
Cultura de la provincia publicó un box set que incluye 7 discos y un libro, para recorrer la inmensa historia de Mátar.
Fue papá de Yamila y abuelo de Luna, Paz y Bianca. Estuvo casado con Patricia.
Mario nos dejó en la tarde del jueves 28 de diciembre de 2017. Es considerado como uno de los más grandes artistas que ha dado Mendoza.

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