Pasaporte Covid, ¿nuevo apartheid o simple supervivencia?

Por Myriam Ruiz

¿No tienen la sensación de estar viviendo, continuamente, un deja vu? La realidad que atraviesa la humanidad desde el inicio de la pandemia del covid, hace ya un año y medio, nos había sido anticipada, de algún modo, por la increíble imaginación de autores de todos los tiempos. Los seres humanos con máscaras para sobrevivir en un mundo nocivo parecen salidas de Gilgamesh el Inmortal o Nippur. Ray Bradbury, Isaac Asimov o J.G.Ballard dibujaron mundos en los que la robótica, internet, los viajes al espacio y la sociedad cada vez más dependiente de la tecnología se transformaron en esta nueva realidad. Hasta la máscara de la muerte roja, de Edgard Allan Poe, tiene algo de profético. En esta semana, cuando Jeff Bezos convirtió en realidad su sueño de viajar al espacio en su propia nave; y cuando naciones del mundo -tal vez incluída la nuestra- hablan de un Pasaporte Covid, me pareció que estamos viviendo, definitivamente, una novela de ciencia ficción. 

Por estas horas, ya hay varios países europeos anticipando que quienes no estén vacunados con al menos una dosis anticovid ya no podrán asistir a lugares públicos en los que haya gente, como bares, teatros o restaurantes. Francia lidera el movimiento que, a lo largo y ancho del mundo, es visto por una mitad de la biblioteca como una medida discriminatoria que prohíbe a quienes no estén vacunados hacer ciertas actividades, por ejemplo tomar una taza de café en un bar; y por la otra mitad como una medida liberadora, ya que los millones que sí están vacunados podrán realizar múltiples actividades que hoy aún están vedadas. 

Lejos de ese debate que en París ya llegó a las calles calificando al Covid Pass como "el nuevo muro de Berlín" o el "apartheid 2021", lo cierto es que el Pasaporte Verde aparece como la gran llave dorada de la cual los gobiernos quieren destrabar y volver a poner en funcionamiento a la golpeada economía mundial. 

La discusión alcanzó la agenda pública esta semana cuando Emmanuel Macron anunció que pretende imponer el también llamado "Green pass" para que la gente pueda volver a la actividad. "No seremos los vacunados quienes nos quedemos en casa encerrados, ya no", profetizó.

La Comisión Europea formalizó la propuesta de creación de un pasaporte Covid para facilitar la libre circulación segura dentro del continente mientras dure la pandemia. El certificado será una acreditación de que una persona ha sido vacunada contra el Covid, se ha recuperado de la enfermedad o se ha realizado una prueba PCR cuyo resultado ha sido negativo. Estará disponible en formato digital o en papel, e incluirá un código QR para garantizar la seguridad y autenticidad. 

Gran Bretaña, que había dicho que no exigiría un certificado tal, anunció esta semana que comenzarán a pedir el pasaporte covid para ingresar a espacios en los que haya público. También Grecia; algunas comunidades de España; Bélgica y Alemania están evaluando pedirlo. 

Italia ha sido el último país europeo en decantarse por el Covid Pass: a partir del 6 agosto será obligatorio mostrar el certificado sanitario antes de sentarse a la mesa en un bar o un restaurante, pero también si se va a un cine, un teatro, un estadio o un concierto. El primer ministro, Mario Draghi, defendió el decreto como "una medida que da serenidad".

Lo cierto es que el mundo se sigue blindando ante la amenaza del covid, que no detiene su andar y que cada tanto va reinventándose con nuevas cepas. Y dentro de ese blindaje, habrá que evaluar cómo queda posicionada Latinoamérica ya que millones de personas están siendo vacunadas con dosis de la vacuna china Sinopharm y la vacuna rusa Sputnik, que la Unión Europea no ha validado aún.  Esto quiere decir que, hasta el momento, quienes se vacunaron con alguna dosis de las no aceptadas por la UE no podrían ingresar a los países del mercado europeo con el Green Pass. 

De todos modos, hay una realidad que supera cualquier grieta en el pensamiento. Luego que Macron anunciara que hasta para movilizarte en transporte público tendrás que tener tu Pasaporte Covid en regla, más de 4,3 millones de franceses concurrieron a los centros de vacunación de manera espontánea. Y eso fue sólo en cuatro días. 

En Mendoza ya hay quienes picaron en punta ofrecieron descuentos importantes y hasta pintas de cerveza o tragos de regalo a quienes concurran con su carnet de vacunación. El Covid Pass no deja de ser un tremendo anzuelo, sobre todo para que los más jóvenes dejen de resistir la vacuna y se amplíe la cantidad de gente inmunizada con al menos una dosis. 

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